El cambio en la reformada IBU con Tim Farcnik como nuevo presidente
Víctor García
septiembre 18, 2026

Tim Farcnik asume la presidencia de la Unión Internacional de Biatlón (IBU) en el primer relevo desde la reconstrucción institucional iniciada en 2018. El esloveno, único candidato, ha sido elegido en el 17º Congreso de la federación, celebrado en Berchtesgaden, Alemania, mientras que la sueca Sofia Domeij ha sido elegida vicepresidenta. La transición cierra la etapa de Olle Dahlin y pone al frente del biatlón a un dirigente que ya formaba parte de su Comité Ejecutivo.

Dahlin deja el cargo tras completar el máximo estatutario de dos mandatos presidenciales de cuatro años, además de alcanzar el límite de tres mandatos en el Ejecutivo. Su salida responde así a las reglas de renovación de la propia institución. Farcnik llega desde dentro: ocupa un puesto en el Ejecutivo desde 2022 y cuenta con experiencia en la organización de las competiciones de Pokljuka, incluido el Mundial de 2021.

El relevo después de la crisis de 2018

La presidencia de Dahlin comenzó con una federación golpeada por los escándalos de corrupción y dopaje, que habían llevado al COI a congelar su financiación. Durante su mandato se aprobaron una nueva Constitución, en 2019, y una reforma de los mecanismos de control. La creación de la Biathlon Integrity Unit (BIU), independiente en su funcionamiento, fue una de las principales respuestas a aquella crisis.

La BIU recibió competencias para investigar y perseguir las infracciones del código de integridad, además de gestionar los asuntos antidopaje de la IBU. Ese sistema de supervisión es una parte central de la estructura que hereda Farčnik: el cambio de presidente llega después de establecer controles que deben funcionar con independencia de quién dirija la federación.

Las prioridades de Farčnik

«Target 2030 refleja todo lo que defendía en 2022», escribió Farcnik en la documentación de su candidatura. Su propuesta sitúa entre las prioridades reducir las diferencias competitivas mediante un apoyo más adaptado a las federaciones nacionales, desarrollar competiciones sostenibles y reforzar el modelo comercial. También destaca el festival Loop One como una vía para llegar a nuevos públicos y ampliar la presencia internacional del biatlón. Son compromisos de su candidatura, vinculados a la estrategia que la IBU ya tenía en marcha.

La renovación alcanza también a la vicepresidencia con Domeij. Para los otros seis puestos electivos del Ejecutivo se habían presentado once candidatos, mientras que el tesorero Christian Scherer concurría sin oposición a la reelección. Sin los resultados completos todavía verificados, no puede precisarse el alcance de la renovación del equipo más allá de los cambios en la presidencia y la vicepresidencia. Las candidaturas habían superado previamente el procedimiento de evaluación de la BIU.

Rusia y Bielorrusia, sin una nueva decisión

La transición se produce con Rusia y Bielorrusia excluidas de las competiciones internacionales de la IBU. Antes del Congreso, la federación anunció que la situación de ambas organizaciones nacionales no figuraba entre los asuntos sometidos a decisión. Sí estaba prevista la presentación de un informe del grupo de seguimiento del Ejecutivo sobre su situación y sobre la suspensión acordada por el Congreso de 2022. No se ha localizado una nueva decisión ni una declaración de Farcnik que modifique esa posición.