La Federación Internacional de Baloncesto -FIBA- cerró una misma semana de competición con dos desenlaces complementarios dentro de su calendario de 3×3. Lituania revalidó el título masculino y Estados Unidos recuperó la corona femenina en el Mundial sub-23 celebrado en Wuhan, mientras los Challengers de Hongcheon y Phoenix distribuyeron seis plazas para el World Tour de Macau. Vienna, Cotai WOLFUNITED, Taipei WanBao, Miami, Amsterdam RABOBANK y Princeton obtuvieron así acceso a una de las últimas grandes paradas profesionales de la temporada.
Los acontecimientos pertenecen a estructuras diferentes. El Mundial sub-23 enfrenta a selecciones nacionales y permite a las federaciones preparar a jugadores que pueden incorporarse posteriormente a la categoría absoluta. Los Challengers reúnen equipos profesionales vinculados a ciudades y patrocinadores y funcionan como clasificatorios para el World Tour. No existe un ascenso automático desde Wuhan hasta ese circuito, pero la coincidencia de ambas competiciones muestra cómo FIBA mantiene activas de manera simultánea su plataforma para jóvenes internacionales y la vía de acceso a la principal categoría profesional del 3×3.
Wuhan define su nueva generación
La séptima edición del FIBA 3×3 U23 World Cup reunió en el Hongshan Riverfront Park a 20 selecciones masculinas y otras 20 femeninas procedentes de los cinco continentes. El formato proporciona a los jugadores una primera experiencia mundialista dentro de una categoría situada entre las competiciones de formación y las selecciones absolutas. También permite a cada federación construir grupos específicos para una modalidad que exige posesiones más cortas, participación continua de sus cuatro integrantes y decisiones diferentes a las del baloncesto de cinco contra cinco. “Es lo mejor que ofrece el mundo sub-23”, resumió el neozelandés Joshua Book después de alcanzar los cuartos de final.
Lituania confirmó su dominio reciente al derrotar a Letonia por 19-18 y conquistar su segundo campeonato masculino consecutivo. Estados Unidos superó a Canadá por 15-10 en la final femenina y obtuvo su segunda corona, después de la conseguida en 2024. El lituano Paulius Velutis, autor de 47 puntos durante el torneo, y la estadounidense Victoria Elizabeth Mckinney recibieron los premios de MVP. Más allá de los campeones, Canadá alcanzó su primera final femenina, Australia consiguió su primera medalla masculina y España enlazó su segundo bronce femenino, resultados que ampliaron el grupo de federaciones capaces de competir por el podio en esta categoría.

Seis equipos toman la ruta hacia Macau
Mientras Wuhan decidía sus títulos, los Challengers 23 y 24 de la temporada otorgaban nuevas oportunidades dentro del circuito profesional. Cada torneo concedió tres plazas para el World Tour de Macau, previsto para los días 17 y 18 de octubre. Este sistema permite que equipos sin acceso directo a una parada del World Tour obtengan su clasificación mediante pruebas celebradas en diferentes regiones. Los Challengers forman así una red competitiva propia: reparten puntos, títulos y premios, pero también determinan qué conjuntos pueden incorporarse durante el año al nivel superior del calendario.
En Hongcheon, Vienna consiguió su primera victoria de la temporada en el Pro Circuit después de imponerse por 21-20 a Cotai WOLFUNITED. El conjunto austriaco, el representante de Macao y Taipei WanBao ocuparon las tres primeras posiciones con derecho a viajar a Macau. Un día después, en Phoenix, Miami derrotó por 22-16 a Amsterdam RABOBANK y sumó su tercer Challenger de 2026, tras los títulos obtenidos en FISE Birmingham y Sansar. Miami, Amsterdam y Princeton completaron la segunda relación de clasificados. Las dos pruebas concedieron así seis plazas a equipos de Austria, Macao, Chinese Taipei, Estados Unidos y Países Bajos.
Jugadores y ciudades dentro del circuito
El regreso de Jimmer Fredette aportó la principal historia individual de Phoenix. El antiguo jugador de la NBA y ganador del Naismith College Player of the Year en 2011 volvió al circuito después de haber anunciado su retirada en abril de 2025. Fredette ayudó a Miami a conquistar el título y fue elegido MVP con 27 puntos, diez lanzamientos de dos anotados y el mayor valor total de jugador del torneo. En Hongcheon, el reconocimiento correspondió a Quincy Diggs, una de las piezas principales de Vienna. Sus actuaciones reflejaron dos perfiles presentes en el circuito: jugadores procedentes del baloncesto convencional y especialistas que han construido su trayectoria directamente dentro del 3×3.
Las tres sedes también mostraron la capacidad de la modalidad para adaptarse a espacios distintos. Wuhan instaló el Mundial sub-23 en un parque junto al río, Hongcheon utilizó la plaza del K Convention y Phoenix llevó la competición a un complejo de ocio de Glendale. Tras esos torneos, la actividad continuará los días 26 y 27 de septiembre con el World Tour de Deqing y el Challenger de Mataró. Los medallistas sub-23 regresarán a los programas de sus federaciones, mientras los seis clasificados prepararán la parada de Macau dentro de una temporada que mantiene diferenciadas la competición entre selecciones nacionales y la carrera profesional por acceder al World Tour.
