El squash prepara su debut en LA28, y ya lucha por su futuro en Brisbane 2032
Javier Nieto
septiembre 28, 2026

El squash todavía no ha disputado su primer partido olímpico y ya trabaja para que su presencia se prolongue más allá de Los Ángeles 2028. La presidenta de World Squash, Zena Wooldridge, reconoció durante los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya que el debut no garantiza la continuidad en Brisbane 2032. “No sabemos si estaremos o no”, declaró a ‘Reuters’. La federación está defendiendo su incorporación al programa australiano mediante una propuesta centrada en instalaciones adaptables, necesidades organizativas reducidas y expansión internacional. No se ha anunciado una decisión que excluya al squash: su presencia en la siguiente edición permanece pendiente.

La diferencia responde a cómo se aprobó su entrada. El Comité Olímpico Internacional -COI- incorporó el squash como uno de los cinco deportes adicionales propuestos para LA28, junto al béisbol/sófbol, el críquet, el flag football y el lacrosse. Aquella decisión, adoptada en octubre de 2023, correspondía específicamente a los Juegos de Los Ángeles. Para World Squash, por tanto, el trabajo se desarrolla en dos frentes simultáneos: preparar una competición olímpica que ya tiene sistema de clasificación y convencer a los responsables de Brisbane de que el deporte puede encajar también en sus condiciones económicas y organizativas.

Adaptarse a las sedes disponibles

Wooldridge considera que Brisbane afronta mayores restricciones presupuestarias y dispone de menos recintos que Los Ángeles. Su respuesta consiste en ofrecer flexibilidad al comité organizador mediante pistas modulares de cristal que pueden montarse, desmontarse y trasladarse. “Podemos organizar un gran evento en una sola pista y compartir el recinto”, explicó. La propuesta busca aprovechar espacios existentes y evitar instalaciones permanentes cuyo mantenimiento posterior no esté justificado. El argumento no implica que organizar squash carezca de costes, sino que sus necesidades pueden adaptarse a una sede compartida y reducir la dependencia de nuevas construcciones.

La federación ya ha trasladado ese planteamiento a los organizadores australianos. En marzo de 2025, representantes de World Squash, Squash Australia y la Asociación Profesional de Squash -PSA- se reunieron con la consejera delegada de Brisbane 2032, Cindy Hook, y su director deportivo, Brendan Keane. Participaron Wooldridge y la pentacampeona mundial Sarah Fitz-Gerald, entre otros representantes. El Abierto de Australia ofreció entonces un ejemplo práctico: una pista de cristal instalada en el anfiteatro multiusos South Bank Piazza, junto al río Brisbane. Su utilización mostró una posibilidad organizativa, aunque no supone que ese espacio haya sido seleccionado como sede olímpica.

El coste también forma parte de la candidatura

La estrategia descrita por Wooldridge parte de conocer las dificultades del anfitrión y ajustar la propuesta deportiva a ellas. Para Brisbane, la cuestión no se limita a disponer de una pista: también hay que encajar la competición en el calendario, distribuir espacios de entrenamiento y coordinar servicios, personal y operaciones con el resto de los Juegos. La posibilidad de compartir un recinto aporta una opción para esa planificación, pero exige concretar cómo se realizarían los montajes y los cambios de uso. En ese contexto, las características técnicas del squash forman parte de su defensa institucional junto a su atractivo deportivo y su alcance internacional.

Wooldridge sitúa también el crecimiento en India y China entre los argumentos para mantener el deporte en el programa olímpico, además del potencial del squash femenino. La federación busca presentar una disciplina con capacidad de ampliar su presencia en mercados de gran población y generar nuevas oportunidades de participación. Esa dimensión complementa la propuesta de instalaciones: World Squash trata de acreditar tanto su desarrollo internacional como su capacidad para integrarse en unos Juegos con recursos y espacios limitados. Ambos elementos forman parte de la candidatura, sin constituir por sí solos una garantía de inclusión.

LA28 ya tiene pasos concretos

Mientras continúa esa negociación, la preparación para Los Ángeles avanza con dos cuadros de 16 deportistas, uno masculino y otro femenino. El sistema de clasificación, aprobado por el COI, combina competiciones continentales, clasificación mundial, plazas para el anfitrión, universalidad y un último torneo clasificatorio. “Para muchos, el sueño olímpico estará hoy un paso más cerca”, afirmó Wooldridge al anunciarse el procedimiento. El 23 de septiembre se confirmó además que Seattle y Bellevue, en Estados Unidos, acogerán ese clasificatorio final del 6 al 10 de junio de 2028. Reunirá a 24 jugadores por categoría y concederá las dos últimas plazas olímpicas, una para cada ganador.

Un día después, World Squash Officiating -WSO- publicó el proceso para seleccionar al equipo arbitral del debut: un responsable, ocho árbitros y dos reservas. La organización buscará representación continental y al menos tres mujeres entre los ocho árbitros designados, manteniendo el mérito como criterio de selección. Las federaciones podrán presentar candidaturas hasta el 31 de octubre de 2026. Los aspirantes pasarán por evaluaciones, formación y seguimiento en competiciones internacionales antes de reducir la lista a 12 árbitros al término de la temporada 2026-2027. La recomendación final de nombramientos está prevista para febrero de 2028.