La National Basketball Association -NBA- y la Federación Internacional de Baloncesto -FIBA- reiteraron el jueves que seguirán adelante con su proyecto de una liga profesional masculina en Europa, después de que los 13 clubes accionistas de la Euroliga rechazaran la propuesta de colaboración presentada. El comunicado conjunto y la intervención posterior de George Aivazoglou, director general de la NBA para Europa y Oriente Medio, en Leaders Week, en Londres, sitúan la negociación en una nueva fase: la alianza mantiene su iniciativa mientras la competición europea continúa con sus propios planes de franquicias y expansión.
La búsqueda de un acuerdo sigue formando parte de la posición de NBA y FIBA, pero no condiciona su intención de desarrollar la nueva competición. “La NBA y FIBA mantienen su compromiso de avanzar con una nueva liga profesional masculina en Europa”, señalaron en el comunicado, que también defendía los beneficios de una colaboración entre las tres organizaciones para clubes, jugadores y aficionados. El mensaje combina dos objetivos: incorporar a la Euroliga a una estructura compartida y continuar preparando NBA Europe aunque esa integración no llegue a producirse. La competencia directa entre ambas sería una consecuencia de ese segundo escenario, no una ruptura anunciada el jueves.
NBA Europe mantiene el objetivo de 2027
Aivazoglou mantuvo en Londres el calendario que la NBA viene defendiendo: “Estamos avanzando con nuestros planes para un lanzamiento el próximo año”. La declaración conserva 2027 como objetivo, aunque no confirma que toda la estructura prevista vaya a funcionar desde el comienzo. En septiembre, el comisionado Adam Silver ya había explicado que el producto inicial podía ser diferente de la liga plenamente organizada. ‘The Guardian’ apunta a una liga completa en 2028 y una fase previa en 2027, sin confirmación oficial. Conviene distinguir, por tanto, el inicio de actividad que plantea la NBA de la puesta en marcha definitiva de todos sus equipos y mecanismos de clasificación.
El modelo reiterado por Aivazoglou contempla 16 participantes: 12 permanentes y cuatro que accederían por méritos deportivos. El planteamiento oficial de NBA y FIBA ofrece vías de clasificación mediante la Basketball Champions League -BCL- o un torneo al final de la temporada para clubes de ligas nacionales afiliadas a FIBA. La combinación busca dar estabilidad a los inversores sin cerrar completamente el acceso a otros equipos. Es una diferencia respecto a una liga exclusivamente formada por franquicias permanentes, aunque tampoco implica que las 16 plazas se obtengan cada año mediante resultados deportivos. El proyecto prevé además coordinar su calendario con las competiciones nacionales y las selecciones.

Chus Bueno (Euroliga) y George Aivazoglou (NBA)
La colaboración sigue sobre la mesa
El rechazo de los accionistas afecta a la propuesta presentada, no a cualquier acuerdo futuro. El FC Barcelona confirmó a ‘Associated Press’ que los clubes reconsiderarían una oferta modificada. Esa respuesta mantiene abierta una vía colectiva de negociación, mientras los posibles contactos individuales con participantes deben distinguirse de acuerdos de incorporación. La NBA ha reconocido interés de clubes de baloncesto, entidades de fútbol e inversores externos, pero ese interés no convierte a los actuales equipos de la Euroliga en miembros de NBA Europe. Su eventual entrada tendría que concretar tanto las condiciones de participación como la relación con sus compromisos existentes.
La intervención del jueves también expuso qué pretende comercialmente la NBA: conservar la identidad del baloncesto europeo y ampliar su público mediante nuevos elementos de entretenimiento. “Será una marca y una plataforma globales. Trascenderá las fronteras de Europa”, afirmó Aivazoglou, según las declaraciones recogidas por ‘Eurohoops’. Su planteamiento vincula el atractivo para los inversores con una explotación internacional que vaya más allá de las audiencias actuales. Para los clubes, la cuestión incluye cómo se repartirían los ingresos y los derechos comerciales; para la organización, qué capacidad tendría para convertir esa demanda potencial en contratos audiovisuales, patrocinios y actividad en los pabellones.
Dos proyectos en el mismo mercado
Si ambos proyectos operan por separado, competirían por equipos, jugadores, patrocinadores, derechos audiovisuales y atención del público. También tendrían que encajar sus partidos con las ligas nacionales, las selecciones y la disponibilidad de instalaciones. La diferencia institucional importa: la Euroliga pertenece a sus clubes accionistas, mientras NBA Europe se desarrolla mediante la alianza NBA–FIBA. Un acuerdo exigiría resolver quién dirige la competición, cómo participan los clubes en las decisiones y bajo qué obligaciones se incorporan. Por separado, cada estructura tendría que construir una oferta deportiva y comercial capaz de atraer participantes, sin que la aparición de otra liga garantice por sí sola más ingresos para todos.
La Euroliga acordó el martes avanzar en la conversión de las licencias de diez años de sus 13 accionistas en franquicias y encargó a su consejo de administración continuar evaluando nuevas incorporaciones. La recomendación final deberá presentarse para aprobación en las próximas semanas, dentro de su plan de alcanzar los 24 equipos en 2027-28. NBA Europe, por su parte, mantiene el objetivo público de comenzar en 2027 y continúa las conversaciones con posibles participantes y propietarios. El anuncio oficial sobre el proyecto contempla también recursos para academias, ligas nacionales y programas de formación de jugadores, entrenadores y árbitros.
