Detectar talento no basta si después faltan los medios para desarrollarlo. Mustapha Berraf, presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de África (ANOCA) y candidato a la presidencia de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ANOC) junto a Alejandro Blanco, propone explorar un recorrido que permita a los jóvenes deportistas avanzar desde las competiciones continentales hasta el escenario olímpico. «El objetivo sería darles las mejores oportunidades de clasificarse para los Juegos Olímpicos y de expresar plenamente su potencial», explica a SportsIn.
La propuesta llega en el contexto del acercamiento entre Berraf y Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COE), para coordinar sus respectivas candidaturas a ANOC y elaborar un programa común para el mandato 2026–2030. Ambos han sido confirmados como candidatos a la presidencia de la organización. En ese escenario, Berraf presenta una idea centrada en los jóvenes, cuyo formato, financiación y encaje con las competiciones existentes todavía habría que estudiar. La idea es conectar unos Juegos continentales de la juventud con una final mundial y un acompañamiento deportivo y educativo.
Una final mundial
«Creo que sería pertinente estudiar la creación de un evento mundial dedicado a los jóvenes talentos deportivos, basado en un recorrido progresivo», señala. El punto de partida serían unos Juegos continentales de la juventud que permitirían identificar a los mejores jóvenes atletas de cada continente. Los medallistas accederían después a una final mundial para disputar el podio en sus respectivas disciplinas, conectando así dos escalones competitivos dentro de un mismo proyecto.
La diferencia estaría en lo que sucedería después de esa final. «La ambición iría más allá de la competición: los premiados se beneficiarían de un seguimiento a largo plazo, que combinaría preparación deportiva, asesoramiento técnico, acompañamiento educativo y apoyo material», explica Berraf. El resultado deportivo sería el comienzo de una nueva etapa de apoyo, con el objetivo de que esos jóvenes dispusieran de recursos para preparar su acceso a la élite.

Los Juegos Olímpicos, la meta
Los Juegos Olímpicos serían el horizonte de ese acompañamiento, sin que las medallas continentales o mundiales concedieran una clasificación automática. La propuesta buscaría mejorar las condiciones en las que los deportistas afrontan ese camino. Preparación, formación y respaldo material formarían parte de un mismo proceso, pensado para que el potencial mostrado durante la juventud pudiera tener continuidad.
La televisión también tendría un papel en el proyecto. Berraf plantea la posibilidad de asociarse con una gran cadena que siguiera a los jóvenes campeones desde su aparición en el ámbito continental hasta su llegada al máximo nivel. Sus historias permitirían acercar ese recorrido al público y atraer socios alrededor de una ambición compartida: «Hacer que un talento descubierto tenga los medios para convertirse en una trayectoria consolidada».
Para avanzar, la iniciativa tendría que estudiarse junto al Comité Olímpico Internacional (COI), las asociaciones continentales, los comités olímpicos nacionales y las federaciones internacionales. Berraf subraya que ese trabajo debería desarrollarse «velando por su complementariedad con los Juegos Olímpicos de la Juventud y las competiciones existentes». También contempla explorar una colaboración con la UNESCO por la dimensión educativa, inclusiva e intercultural del programa.
El planteamiento queda abierto tanto en su estructura deportiva como en su sostenibilidad económica y en las condiciones del apoyo a los participantes. Berraf lo define como «una vía que merece ser estudiada en profundidad, tanto en lo relativo al formato deportivo como al modelo de financiación y al acompañamiento de los jóvenes».
