El nombramiento de Mark Robinson como nuevo Director de Rugby de World Rugby no es un simple movimiento ejecutivo, sino una señal clara de hacia dónde quiere avanzar el organismo rector del rugby mundial en los próximos cinco años. Su llegada en mayo coincide con la puesta en marcha de una ambiciosa estrategia quinquenal que coloca el atractivo global del juego como eje del crecimiento futuro del deporte.
Considerado uno de los dirigentes más respetados del rugby internacional, Robinson asumirá el liderazgo de una nueva División de Rugby, creada para integrar áreas clave que hasta ahora funcionaban de manera más fragmentada. Desde los oficiales de partidos hasta la tecnología del juego, la evolución de las leyes, el bienestar del jugador y la experiencia de los espectadores, su rol será articular una visión común que permita que las Copas del Mundo de Rugby y los grandes eventos sigan marcando el estándar global.
De fortalecer la marca All Blacks a proyectar el rugby al mundo
La experiencia de Robinson al frente de New Zealand Rugby durante seis años resulta central para entender por qué World Rugby ha depositado en él esta responsabilidad. Bajo su liderazgo, la marca de los All Blacks y las Black Ferns amplió su presencia internacional, no solo desde el rendimiento deportivo, sino también desde la construcción de una narrativa global que conectó con nuevas audiencias, especialmente en Estados Unidos.
Esa capacidad para vincular alto rendimiento, estrategia comercial y comprensión profunda del ecosistema del rugby es vista por World Rugby como un activo clave en un momento en que el deporte busca expandirse a nuevos mercados sin perder su esencia. Robinson no solo dirigió una de las marcas más reconocidas del deporte mundial, sino que logró traducir tradición en proyección internacional, algo que ahora deberá replicar a escala global.
Una nueva división para repensar el juego y su gobernanza
Reportando directamente al CEO Alan Gilpin, Robinson trabajará junto a figuras como Mark Harrington en bienestar del jugador y Phil Davies en gestión deportiva, en una estructura diseñada para alinear decisiones técnicas, regulatorias y operativas bajo una misma visión. Parte de ese trabajo ya se refleja en la revisión de la filosofía del juego y la alineación de los oficiales de partidos que Robinson lidera y que será presentada en la conferencia Forma del Juego 2026.
Para Brett Robinson, presidente de World Rugby, el momento del nombramiento es “crucial” para reimaginar cómo el rugby crece y prospera. Gilpin, por su parte, destaca la combinación única de experiencia en rendimiento, negocios y gobernanza que aporta Robinson. El propio dirigente lo resume en una idea que sintetiza el desafío que tiene por delante: forjar un futuro que realce el espectáculo para los aficionados, apoye a las uniones y proteja los valores fundamentales del rugby en un escenario global.




