Brisbane 2032: hallan amianto en las obras del futuro estadio olímpico
Javier Nieto
octubre 27, 2026

El hallazgo de amianto en las obras preliminares de Victoria Park, donde se levantará el estadio de Brisbane 2032, ha provocado un enfrentamiento entre asociaciones vecinales y la Autoridad Independiente de Infraestructuras y Coordinación de los Juegos -GIICA- por la información sobre los controles ambientales. Un reportaje de ‘news.com.au’ publicado este martes recoge fotografías de zonas delimitadas con advertencias de amianto y las reclamaciones de los residentes para conocer los materiales encontrados y los resultados de la vigilancia del aire. GIICA sostiene que los riesgos están mitigados, mientras Workplace Health and Safety Queensland, el organismo de seguridad laboral, comunicó al medio que su investigación no identificó infracciones relacionadas con la gestión del amianto.

El proyecto prevé un estadio de 63.000 espectadores en Brisbane, Australia, destinado al atletismo y las ceremonias de los Juegos y, posteriormente, al fútbol australiano y al críquet. Los trabajos actuales incluyen movimientos de tierra, caminos para maquinaria y zonas de almacenamiento de materiales. La controversia se concentra en cómo se controla la contaminación durante esas operaciones y qué datos se facilitan sobre los materiales encontrados, la vigilancia del aire y sus resultados. GIICA mantiene la continuidad de los trabajos.

Un terreno con contaminación reconocida

La contaminación ya figuraba en la información oficial antes del reportaje. En su boletín de mediados de septiembre, GIICA explicó que Victoria Park había tenido usos como vertedero, base militar y alojamiento durante los últimos 150 años. Las investigaciones realizadas para preparar el estadio y el futuro centro acuático habían confirmado la existencia de materiales contaminados en distintas zonas. El documento anunciaba procedimientos de gestión y cumplimiento de los requisitos regulatorios para proteger a trabajadores y público, aunque utilizaba la denominación general de “materiales contaminados”. El boletín de octubre volvió a incluir su manipulación entre las operaciones previstas.

La ficha ambiental de GIICA incorpora la calidad del aire, la supresión del polvo y la alteración de suelos contaminados entre los impactos que debe gestionar su programa de instalaciones. También contempla planes de los contratistas para residuos, contaminación, emergencias y atención de reclamaciones. En la correspondencia publicada por Save Victoria Park, la autoridad señala que el contratista BMD aplica medidas de control del polvo, como el uso de camiones cisterna, y que GIICA supervisa su desempeño ambiental y de seguridad. La documentación general establece así ámbitos de actuación, mientras las peticiones vecinales buscan conocer su aplicación concreta en el parque.

Las preguntas sobre la vigilancia del aire

Save Victoria Park, una asociación que se opone al desarrollo del parque, publicó en octubre la correspondencia de su reclamación. El 7 de septiembre preguntó por el tipo de amianto, las condiciones en que se había encontrado, su retirada y los controles del aire; el 15 presentó una queja formal. En la respuesta del día 18 reproducida por la asociación, GIICA defendió que los materiales se gestionaban conforme a la normativa y con personal cualificado. Enumeró medidas como zonas de exclusión, procedimientos de descontaminación, transporte y eliminación controlados y vigilancia del aire cuando fuera necesaria. Dio la queja por cerrada.

El 27 de septiembre, la asociación solicitó una revisión interna al considerar que esa respuesta no precisaba si se estaba realizando vigilancia del aire, quién la efectuaba, dónde se situaban los equipos y si se publicarían los resultados. Por su parte, ‘news.com.au’ explica que preguntó a GIICA qué empresa realizaba ese seguimiento y fue remitido a BMD, que lo dirigió de nuevo a la autoridad. El reportaje no pudo identificar a la empresa encargada. Save Victoria Park anunció también su intención de acudir al Defensor del Pueblo de Queensland para solicitar una revisión de la tramitación de su queja.

Información ambiental junto a una obra olímpica

Los testimonios recogidos por ‘news.com.au’ describen preocupación por el polvo y por la señalización visible desde viviendas próximas. Liz Hall, residente frente al parque, explicó que ver las advertencias sin recibir una explicación específica le generaba ansiedad. Sandy Rodgers recordó que, durante la construcción de otro proyecto público cercano a su vivienda, se habían compartido resultados de controles ambientales. El entorno reúne viviendas, centros educativos, instalaciones universitarias y el Royal Brisbane and Women’s Hospital. El asesor autorizado en amianto Michael Shepherd, consultado por el medio, defendió como buena práctica facilitar los resultados de los controles y mantener una comunicación abierta con la comunidad.

Las asociaciones Brisbane Residents United y Spring Hill Community Group han pedido paralizar los trabajos hasta que se verifique de manera independiente el cumplimiento de las condiciones ambientales y sanitarias. También reclaman publicar los informes completos, incluido el registro de materiales peligrosos, e instalar vigilancia continua del polvo y las fibras de amianto en el perímetro. Son demandas que amplían la discusión desde la respuesta a una queja hasta el seguimiento público de las obras: qué información se comparte, con qué frecuencia y cómo pueden consultarla quienes viven o trabajan junto al futuro estadio olímpico.