En un momento de agitación para el deporte universitario estadounidense, Cody Campbell emerge como una de las figuras clave en el debate sobre el futuro de las competiciones universitarias. Según recoge ‘USA Today’, Campbell, presidente del Consejo de Regentes del Sistema Universitario de Texas Tech y empresario de éxito, ha sido señalado por el entorno de Donald Trump como la persona encargada de analizar y proponer soluciones a la crisis que atraviesa el modelo actual, especialmente en el fútbol americano universitario.
Campbell, exjugador de los Texas Tech Red Raiders y con una trayectoria empresarial que suma operaciones por valor de 15.000 millones de dólares, ha mantenido conversaciones directas con el presidente Trump sobre la situación de los últimos años en el deporte universitario. El objetivo es preservar no solo el fútbol americano, sino también las competiciones femeninas y olímpicas, que se han visto amenazadas por los cambios en el sistema y la concentración de recursos en las grandes conferencias como la Big Ten y la SEC.
Apuesta por un nuevo reparto de ingresos
El empresario texano ha sido protagonista tanto por su papel como mecenas —a través del Texas Tech Matador Club— como por su visión sobre la necesidad de reformar el sistema. En el último año, Campbell y su grupo de donantes han invertido más de 300 millones de dólares en infraestructuras y 55 millones en contratos NIL para los deportistas de Texas Tech, cifras que superan ampliamente la media nacional.
El sistema actual, marcado por la irrupción de los contratos NIL y la transferencia de jugadores, ha generado una brecha entre las grandes conferencias y el resto de universidades. Campbell defiende la creación de un modelo de derechos televisivos conjunto para las cuatro grandes conferencias, inspirado en el Sports Broadcasting Act de 1961, que permitiría aumentar los ingresos y repartirlos de forma más equitativa.
El papel de la Casa Blanca y la presión legislativa
Según fuentes citadas por ‘USA Today’, la estrategia de Trump pasa por designar a un responsable que reporte directamente a él, sin crear una comisión formal. Campbell ha confirmado su implicación en el proceso y ha subrayado la importancia de proteger las oportunidades que ofrecen las competiciones universitarias a cientos de miles de estudiantes.
La sostenibilidad de este modelo está en entredicho y varios donantes consultados por ‘USA Today’ reconocen que el retorno de la inversión es cada vez más incierto y que el sistema necesita nuevos límites y regulaciones para evitar una espiral insostenible de gasto.




