La organización de un evento internacional implica mucho más que coordinar agendas, escenarios y participantes. Detrás de cada reunión institucional, foro o conferencia existe una cadena de decisiones que impacta en el medioambiente, en las comunidades y en las personas que hacen posible su realización. Con esa visión, el Comité Olímpico Internacional (COI) obtuvo la recertificación de la norma ISO 20121:2024, que acredita que sus eventos corporativos cumplen con los estándares más exigentes de sostenibilidad a nivel mundial.
Este reconocimiento abarca las actividades que el COI organiza y financia directamente, entre ellas las Sesiones del COI, las reuniones de comisiones, el Día Olímpico y el Foro Internacional de Atletas. La recertificación no solo valida un conjunto de procedimientos técnicos, sino también una forma de entender la gestión de eventos como una oportunidad para reducir emisiones, promover relaciones responsables con los proveedores y fortalecer el respeto por los derechos laborales y la inclusión.
Una certificación que transforma la manera de organizar eventos
La norma ISO 20121 fue desarrollada como legado de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y se ha convertido en una referencia internacional para integrar criterios ambientales y sociales en la planificación de eventos. Su actualización más reciente, impulsada tras los Juegos Olímpicos de París 2024, amplía su alcance para abordar temas como los derechos humanos, la accesibilidad, la acción climática, el impacto social y el legado que dejan las grandes citas deportivas.
Para el COI, esta recertificación representa un paso adicional en un proceso de mejora continua. Panos Tzivanidis, director de Eventos y Servicios Corporativos del organismo, destacó que el reconocimiento refleja el avance logrado en la reducción de las emisiones asociadas a los eventos, el fortalecimiento de la colaboración con los proveedores y la integración de criterios de sostenibilidad en áreas como las compras, las operaciones y la participación de los distintos actores involucrados.
Menos emisiones y mayor responsabilidad en toda la cadena
Los progresos evaluados en el proceso de certificación se concentran en tres ámbitos clave: la disminución del impacto ambiental derivado de los viajes, la logística y las operaciones; la mejora en la selección y supervisión de los proveedores; y una mayor atención al cumplimiento de estándares laborales. Esto incluye aspectos tan relevantes como las condiciones de trabajo, la salud y seguridad, la supervisión de subcontratistas y el acceso a mecanismos de reclamación.
Estas acciones forman parte de un compromiso más amplio del COI para reducir su huella de carbono corporativa. A finales de 2024, la organización logró disminuir sus emisiones en un 30 por ciento en comparación con el período 2016-2019, con la meta de alcanzar una reducción del 50 por ciento para 2030. Al mismo tiempo, el organismo impulsa la adopción de esta norma en todo el Movimiento Olímpico, incluyendo los Juegos Olímpicos, las federaciones internacionales, las federaciones nacionales y otros organizadores de eventos deportivos alrededor del mundo.
