Cuando una súper estrella, como Coco Gauff, se moja en política
Javier Nieto
febrero 16, 2026

Mientras preparaba su participación en el Dubai Duty Free Tennis Championships, en Dubái, la tenista estadounidense Coco Gauff reconoció que sigue con atención la actualidad política de su país incluso durante la competición. “No creo que la gente deba morir en las calles solo por existir. No me gusta lo que está pasando”, afirmó el domingo, en referencia a los recientes acontecimientos en Estados Unidos, donde el endurecimiento de las políticas migratorias y la muerte de manifestantes han marcado el debate público.

Las palabras de Gauff se inscriben en un fenómeno cada vez más visible en el deporte de élite: atletas que, al ser preguntados, deciden responder y posicionarse sobre cuestiones sociales o políticas. Algunos lo hacen desde su propia experiencia, otros desde causas que consideran universales, y sus declaraciones han generado desde cambios concretos hasta controversias públicas o consecuencias personales. La propia tenista explicó su postura con claridad: “Si me lo preguntas, te voy a dar mi respuesta honesta”.

Coco Gauff y una tradición familiar de activismo

El vínculo de Gauff con el activismo forma parte de su entorno familiar. Su abuela, Yvonne Lee Odom, participó en el proceso de desegregación escolar en Florida, una experiencia que marcó a varias generaciones de su familia. A los 16 años, la propia jugadora tomó la palabra en una concentración de Black Lives Matter en su ciudad natal, donde citó a Martin Luther King Jr. para expresar su mensaje: “El silencio de la buena gente es peor que la brutalidad de la mala gente”.

Desde entonces, la tenista ha mantenido la misma línea cuando se le plantean cuestiones que van más allá de la pista. “Estoy muy orgullosa de ser estadounidense”, afirmó en Dubái, al tiempo que introdujo un matiz sobre el papel de los deportistas frente a la política institucional. “Pero no tienes que representar todos los valores de lo que está pasando en el liderazgo. Hay mucha gente que cree en la diversidad y en la igualdad, y espero que podamos volver a esos valores”.

Naomi Osaka y la idea de que el deporte nunca ha sido apolítico

Otra de las voces más reconocibles en este ámbito ha sido la de la tenista japonesa Naomi Osaka, quien ha defendido públicamente el derecho de los deportistas a pronunciarse sobre cuestiones sociales. “Los deportes nunca han sido apolíticos y, mientras los jueguen seres humanos, nunca lo serán”, escribió en un artículo en el que reflexionaba sobre el papel de los atletas en el debate público. La jugadora, que ha abordado temas como la discriminación racial o la desigualdad, explicó que su objetivo no era ofrecer respuestas definitivas, sino contribuir a que determinadas conversaciones existieran más allá del ámbito deportivo.

Su postura ha sido interpretada como parte de una generación de deportistas que conviven con su exposición pública dentro y fuera de la competición. En su caso, la visibilidad alcanzada en torneos como el US Open amplificó el alcance de sus mensajes, al tiempo que reforzó el vínculo entre su carrera deportiva y su dimensión pública como figura influyente.

De Megan Rapinoe a Colin Kaepernick, Marcus Rashford o Didier Drogba

En el fútbol, la estadounidense Megan Rapinoe se convirtió en una de las figuras más visibles al abordar temas como la desigualdad o los derechos civiles. La campeona del mundo explicó que el debate público suele centrarse en la forma de la protesta más que en su contenido. “Es obvio que tenemos una desigualdad muy seria en este país”, afirmó, al tiempo que señalaba que su intención era contribuir a una conversación más amplia sobre el respeto y la equidad.

Otros atletas optaron por gestos o campañas con repercusiones directas. El futbolista inglés Marcus Rashford impulsó una iniciativa que llevó al gobierno del Reino Unido a ampliar el programa de comidas escolares gratuitas durante la pandemia, tras explicar que su motivación partía de su propia experiencia personal. Por su parte, el delantero marfileño Didier Drogba utilizó una entrevista televisiva tras la clasificación de Costa de Marfil para la Copa del Mundo para dirigirse directamente a las partes enfrentadas en la guerra civil de su país: “Depongan las armas y celebren elecciones”.

En el fútbol americano, el gesto del quarterback Colin Kaepernick al arrodillarse durante el himno nacional en Estados Unidos marcó uno de los episodios más reconocibles de este tipo de posicionamientos. El jugador explicó públicamente su decisión en términos directos: “No voy a levantarme para mostrar orgullo por una bandera de un país que oprime a la gente negra y a las personas de color. Para mí, esto es más grande que el fútbol”.