EEUU y su Mundial de FIFA miraba a los pasaportes y el disparo vino desde casa
Víctor García
junio 29, 2026

Hay una persona muerta y otra gravemente herida en San José, California. Ocurrió este domingo 28 de junio en una plaza con bares, pantallas gigantes, ambiente de Mundial de fútbol y estética de fiesta de FIFA . En ese momento no se estaba retransmitiendo ningún partido, afortunadamente, pero el asesino escogió ese escenario para sembrar el pánico en un país que ha mirado con lupa cada pasaporte que entraba y que no ha podido evitar esta muerte por un arma ‘made in USA’.

La noticia ha aparecido en agencias y medios internacionales, pero tampoco parece haber provocado ese terremoto informativo que habría estallado si el mismo episodio se hubiera producido en otro país anfitrión. Si una persona hubiera muerto tiroteada en una fan zone de México, el debate habría sido diferente: seguridad, narcotráfico, FIFA, riesgo para los turistas, irresponsabilidad de los organizadores, un país no preparado… En Estados Unidos, en cambio, el tiroteo corre el peligro de convertirse en una pieza más del paisaje. Es absorbido por una rutina nacional que hace tiempo ha dejado de sorprender.

Irán y Omar Abdulkadir Artan

La Copa Mundial FIFA de 2026 lleva semanas moviéndose entre controles y sospechas. Irán ha sufrido restricciones de movimiento y problemas logísticos por las condiciones impuestas por Estados Unidos. Su base terminó fuera del país, en México, y cada entrada al territorio estadounidense se convirtió en una especie de operación quirúrgica. También está el caso de Omar Abdulkadir Artan, árbitro somalí seleccionado para el torneo, bloqueado en la frontera estadounidense por motivos de seguridad. FIFA se lavó las manos en el asunto y no discutió la política de Estados Unidos.

Todo eso ha ido construyendo un relato para el país anfitrión principal de que el peligro viene de fuera. San José ha destrozado esa escenografía porque el disparo vino de un país donde las armas no necesitan acreditación FIFA para formar parte de la vida pública.

Los ‘problemas’ de seguridad de otros Mundiales

San Pedro Square no era un descampado improvisado. Formaba parte del dispositivo del Área de la Bahía, con eventos públicos, watch parties y sedes preparadas para juntar a miles de personas durante el Mundial. La zona había sido presentada como una de las grandes celebraciones populares del torneo. No es un rincón ajeno al campeonato, sino de una de esas extensiones urbanas que permiten a FIFA vender que el Mundial es una experiencia colectiva, gratuita y abierta. Si el fútbol quiere llenar plazas, también debe aceptar que la seguridad de esas plazas forma parte del torneo. Y más si se ha predicado tanto antes con temas de seguridad.

Durante años, cada gran torneo ha servido para medir al anfitrión con una vara de medir distinta. De los últimos países organizadores, a Sudáfrica, Brasil y ahora a México se le miró por la seguridad; a Rusia por la política; a Qatar por los derechos humanos. A Estados Unidos por nada. Se le suele conceder un cordón sanitario entre su violencia armada y su capacidad organizativa. Como si no estuvieran relacionadas… Ojalá sea el último incidente de este tipo.