El Comité Olímpico Internacional (COI) ha puesto en marcha uno de los programas de promoción de la actividad física más ambiciosos de los últimos años. En alianza con el Instituto Chino de Ciencias del Deporte (CISS), el organismo busca llegar a 100 millones de personas en China antes de finales de 2028 mediante una estrategia que combina deporte comunitario, participación digital y acciones orientadas a mejorar la salud y el bienestar de la población. La iniciativa se enmarca además en las celebraciones del Día Olímpico, que se conmemora cada 23 de junio en todo el mundo.
El proyecto surge en un contexto marcado por importantes desafíos de salud pública. Aunque China ha experimentado un notable crecimiento en la práctica deportiva durante las últimas décadas, las cifras muestran que solo el 37,2 % de la población realiza actividad física de manera regular. La situación es aún más preocupante entre los jóvenes, ya que el 80 % de los adolescentes varones y el 85 % de las adolescentes no alcanzan los niveles de actividad física recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Frente a este escenario, el COI apuesta por acercar el deporte a las comunidades y convertirlo en una herramienta cotidiana para mejorar la calidad de vida.
Un programa que une deporte, salud y participación comunitaria
La Iniciativa de Cooperación Comunitaria en Deporte y Salud en China fue lanzada en enero de 2026 como un programa de tres años destinado a fortalecer la colaboración entre los sectores deportivo y sanitario. Su principal objetivo es ampliar el acceso a oportunidades de actividad física y fomentar hábitos saludables mediante una combinación de experiencias presenciales y plataformas digitales. Como parte de este esfuerzo, se espera apoyar directamente a 250.000 residentes para que den el paso desde una participación ocasional hacia una práctica deportiva constante dentro de sus comunidades.
Uno de los pilares del proyecto son los 32 Centros Comunitarios de Deporte y Salud distribuidos en distintas regiones del país. Estos espacios ofrecen actividades inclusivas, seguras y accesibles para personas de todas las edades, integrando herramientas tecnológicas que permiten descubrir nuevas disciplinas, seguir progresos personales y mantenerse vinculados a programas deportivos. La propuesta se inspira en la campaña global “Let’s Move”, que promueve el movimiento como una forma sencilla y efectiva de mejorar tanto la salud física como el bienestar emocional.
Historias locales con impacto global
Las actividades desarrolladas en los centros comunitarios ya están generando experiencias que reflejan el potencial transformador del deporte. En Hangzhou, por ejemplo, un reciente encuentro de tenis de mesa reunió a participantes de entre 9 y 75 años en una jornada diseñada para fortalecer los vínculos sociales y destacar los beneficios físicos y mentales de mantenerse activo. La actividad también permitió a los asistentes interactuar con deportistas de la selección nacional, creando una experiencia cercana e inspiradora para los participantes.
Las impresiones de quienes forman parte de estas iniciativas evidencian el impacto que pueden tener este tipo de programas. Wang, una participante de 12 años, describió la experiencia como “divertida e inspiradora”, destacando la oportunidad de conocer nuevas personas y compartir con atletas de alto nivel. Zhou, un residente local de 60 años, señaló que actividades como esta motivan a más personas a salir de casa, moverse y mantenerse involucradas en el deporte comunitario. El programa chino se suma así a una estrategia internacional más amplia impulsada por el COI junto a la OMS y la organización PATH, que ya ha beneficiado a más de cuatro millones de personas en países como Ghana, Tanzania, Nepal, Perú y Vietnam, consolidando al deporte como una herramienta clave para construir comunidades más activas y saludables.
