El bádminton se prepara para ganar ritmo y emoción: la BWF propone el 3×15 como nuevo sistema
Javier Nieto
abril 7, 2026

La Federación Mundial de Bádminton -BWF- ha puesto sobre la mesa uno de los cambios reglamentarios más relevantes de los últimos años al proponer la adopción del sistema 3×15, es decir, partidos al mejor de tres juegos a 15 puntos, como nuevo formato oficial del bádminton internacional. El organismo enmarca la iniciativa en una nueva fase de evolución del deporte, planteada para responder a las expectativas de las audiencias actuales, de los operadores audiovisuales y de los propios jugadores. La propuesta será sometida a votación en la Asamblea General Anual del 25 de abril en Horsens, y, si sale adelante, entrará en vigor el 4 de enero de 2027.

La BWF sostiene que el 3×15 es el formato que mejor ha funcionado tras un proceso de pruebas y análisis comparativos frente al actual 3×21 y frente a la alternativa del 5×11, rechazada ya en intentos anteriores de reforma. Entre los indicadores analizados figuran la probabilidad de victoria, la duración de los partidos, la igualdad en los juegos y la frecuencia de puntos de alta tensión, y la conclusión federativa es que el nuevo sistema ofrece una base más sólida para el futuro del deporte por su capacidad para combinar innovación, gestión del esfuerzo y atractivo competitivo.

Qué cambia con el 3×15 y por qué la BWF quiere acelerar el bádminton

La modificación es simple en su formulación, pero profunda en sus efectos: el bádminton pasaría de jugarse al mejor de tres juegos a 21 puntos a disputarse al mejor de tres a 15. La BWF entiende que esa reducción de puntos acorta el camino hacia los tramos decisivos de cada juego, multiplica los marcadores ajustados y obliga a entrar antes en zonas de máxima presión competitiva. En términos prácticos, la federación defiende que habrá menos momentos muertos, menos margen para que un juego se descuelgue pronto y más opciones de mantener la tensión narrativa del partido desde los primeros intercambios.

Ese es también el principal argumento comercial y audiovisual del cambio. La BWF defiende que el 3×15 generaría partidos más cortos y previsibles, una ventaja clara para la planificación de torneos y para la construcción de ventanas de retransmisión más estables. El comentarista Steen Pedersen lo resumió al señalar que “es muy importante que sigamos siendo relevantes y nos adaptemos a los tiempos en que vivimos, que parecen favorecer una capacidad de atención más corta”, antes de añadir que, si el nuevo sistema logra atraer a nuevos aficionados y “enganchar a más gente en todo el mundo al bádminton”, “ese sería un resultado fantástico”.

Jugadores, médicos y comentaristas se dividen ante el nuevo formato

Entre los argumentos a favor aparecen la intensidad, la agresividad táctica y la recuperación física. La campeona olímpica Chen Yu Fei se mostró partidaria del cambio al señalar que, con el 3×21, los partidos “a veces pueden durar 80 o incluso 90 minutos”, algo “bastante exigente físicamente”, mientras que con el 3×15 “los partidos serán más cortos”, aunque “la intensidad será mayor” y los peloteos “podrían ser más emocionantes”. En una línea parecida, varias voces del circuito y del entorno técnico apuntan que los jugadores tendrían que arrancar antes, asumir más iniciativa y gestionar partidos con menos margen de corrección, un escenario especialmente favorable para perfiles agresivos y para deportistas veteranos con más necesidad de recuperación entre encuentros.

La dimensión médica refuerza parte de ese razonamiento, aunque sin ofrecer certezas cerradas. El presidente del Panel Médico de la BWF, Dr. Niels Christian Kaldau, recordó que “hay muchos factores que pueden influir en las lesiones y la carga es, sin duda, uno de ellos”, y añadió que jugar menos tiempo “probablemente reducirá la fatiga y podría llevar a menos lesiones por sobrecarga”, aunque matizó que todavía no se puede saber con exactitud cómo cambiará el juego ni cómo adaptarán los entrenamientos los deportistas. Kaldau sí subrayó un efecto inmediato potencial: jornadas más cortas permitirían volver antes al hotel, empezar antes la fisioterapia o el masaje, cenar antes y ganar tiempo de sueño, elementos “muy importantes para la recuperación en general”.

El 3×15 encaja en una transformación más amplia del producto badminton

La propuesta, sin embargo, no genera consenso pleno entre los jugadores. La presidenta de la Comisión de Atletas de la BWF, Pusarla V. Sindhu, advirtió de que “la innovación es absolutamente necesaria, pero tiene que tener sentido” y pidió asegurarse de que se está “resolviendo el problema correcto”. Según explicó, el feedback recogido entre los deportistas ha sido “genuinamente mixto” y, aunque algunos ven aspectos positivos en partidos más cortos, “la mayoría sigue sintiendo que el sistema a 21 puntos es mejor para el bádminton” porque le da al deporte “más encanto, ritmo y profundidad táctica”. Ese debate encaja además con una discusión de fondo más amplia: si la evolución del producto debe priorizar la velocidad y la accesibilidad o preservar parte del desarrollo estratégico que ha definido el juego en las dos últimas décadas.

La discusión sobre el 3×15 se entiende mejor al lado del resto de reformas activadas por la BWF en los últimos meses. La federación amplió hasta 2034 su acuerdo con Infront y proyectó desde 2027 un BWF World Tour de 36 torneos en seis niveles, con cerca de 3.000 partidos producidos para televisión al año, aumentos de prize money en todas las categorías y una reconfiguración de grandes competiciones como los World Championships, la Sudirman Cup y la Thomas & Uber Cup. La presidenta de la BWF, Khunying Patama Leeswadtrakul, resumió esa dirección al afirmar que “estamos construyendo un deporte que hable a la próxima generación”, mientras el secretario general Thomas Lund sostuvo que el nuevo marco “refuerza la posición del bádminton como un deporte globalmente competitivo y comercialmente atractivo, al tiempo que garantiza recompensas justas y condiciones sostenibles para nuestros jugadores”.