El Mundial 2026 generará 3.600 millones de dólares en turismo a través de Airbnb
Juan José Saldaña
marzo 15, 2026

Durante un mes, miles de personas de todos los rincones del planeta dejarán atrás su vida cotidiana para emprender un viaje que, para muchos, se convertirá en uno de los recuerdos más intensos de su vida: vivir una Copa del Mundo desde dentro. La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo será un espectáculo deportivo global, sino también una gigantesca movilización de personas, emociones y recursos económicos. Mientras el balón rueda en los estadios, una compleja maquinaria se activa detrás del torneo, impulsando el turismo, el comercio y el desarrollo urbano de las ciudades anfitrionas.

En ese engranaje, el alojamiento se convierte en un elemento clave para absorber la llegada masiva de aficionados. Con ese objetivo, la FIFA estableció un acuerdo con la plataforma Airbnb para ampliar la oferta de hospedaje en los países organizadores: Estados Unidos, Canadá y México. Según las estimaciones de la compañía, el gasto de los visitantes que utilicen su plataforma durante el torneo alcanzará los 3.600 millones de dólares, una cifra que no solo incluye el alojamiento, sino también el transporte, la restauración y otras actividades que forman parte de la experiencia mundialista.

Un mes de fútbol que multiplica el turismo y el consumo

Durante el periodo en que se disputa el torneo, el volumen de turistas internacionales se dispara y con él la demanda de alojamiento. De acuerdo con el informe elaborado por Airbnb, los visitantes reservarán alrededor de 2,7 millones de noches a través de la plataforma durante el mes que dura la competición. Este flujo de reservas refleja cómo el Mundial se convierte en uno de los mayores eventos turísticos del planeta, capaz de atraer a millones de personas en un corto espacio de tiempo.

Ese movimiento tendrá un impacto directo en las economías domésticas de quienes decidan recibir aficionados en sus hogares. Se estima que los anfitriones de Airbnb obtendrán cerca de 212 millones de dólares en ingresos durante el torneo. Además, la plataforma ha previsto un incentivo adicional de 750 dólares para los usuarios que pongan a disposición su vivienda para alojar a visitantes, una medida que busca ampliar la capacidad de hospedaje en las ciudades que albergarán partidos.

El legado económico y el turismo que continúa después del torneo

El impacto económico del Mundial también se reflejará en la generación de empleo y en la activación de múltiples sectores vinculados al turismo. Airbnb calcula que la actividad económica derivada de los viajes permitirá sostener cerca de 35.000 puestos de trabajo a tiempo completo en los tres países anfitriones, desde servicios de hospitalidad hasta transporte, comercio y actividades culturales asociadas a la llegada de visitantes.

Más allá del torneo, el evento también puede convertirse en una poderosa herramienta de promoción internacional para las ciudades anfitrionas. El informe de la plataforma estima que cinco años después de la competición se podrían generar alrededor de 1,7 millones de noches adicionales gracias al llamado turismo de retorno, protagonizado por viajeros que deciden volver a los destinos que descubrieron durante el Mundial. Ese flujo podría traducirse en cerca de 495 millones de dólares en gasto adicional y aproximadamente 1.500 millones de dólares en actividad económica total, reflejando cómo el impacto de una Copa del Mundo puede prolongarse mucho después de que el último partido haya terminado.