El paratriatlón se prepara para vivir en 2026 una de las temporadas más ambiciosas y simbólicas de su historia reciente. Con un calendario que combina sedes tradicionales y nuevas plazas que se abren paso en el circuito internacional, el deporte continúa consolidando su estructura competitiva y su visibilidad global. Cuatro eventos de la Serie Mundial de Paratriatlón y nueve Copas del Mundo marcarán el ritmo de un año que refleja la madurez alcanzada por una disciplina que no deja de crecer en nivel, participación y alcance.
La integración de cuatro de estas pruebas con eventos del Campeonato Mundial y la constante convivencia con el WTCS evidencian una interconexión cada vez mayor entre el paratriatlón y el triatlón convencional. En ese escenario, el Campeonato Mundial de Paratriatlón de Pontevedra será uno de los puntos neurálgicos del año. Por quinta vez, el paratriatlón de élite compartirá escenario con el circuito mundial, reforzando una narrativa en la que los atletas paralímpicos ocupan, con naturalidad y autoridad, el centro de la escena.
Un calendario global que impulsa talento y tradición
La temporada arrancará el 13 de marzo en Devonport, Australia, una sede que se ha convertido en referencia dentro de la Serie Mundial. Allí, en ediciones recientes, triunfos locales y actuaciones internacionales marcaron el pulso del año. Ganar en Devonport ha sido un presagio de éxito para figuras como Lauren Parker, Anu Francis o Susana Rodríguez, quienes transformaron ese impulso inicial en títulos mundiales. La ciudad australiana vuelve a ofrecer esa plataforma donde la temporada empieza a tomar forma, donde los sueños comienzan a medirse contra el cronómetro.
Dos semanas después, Abu Dabi acogerá la primera combinación entre el WTCS y la Copa Mundial de Paratriatlón, en un formato que ya se perfila como termómetro competitivo. Samarcanda seguirá en abril con un circuito rápido y exigente, mientras Yokohama mantendrá su estatus como una de las paradas más emblemáticas del calendario. En Japón, donde históricamente el paratriatlón ha compartido protagonismo con el WTCS, se han vivido finales decididos por segundos, como el duelo entre Martin Schulz y Jack Howell en PTS5. Cada sede aporta identidad propia, pero todas comparten una constante: el nivel es cada vez más alto.
Nuevas plazas, identidad local y el camino hacia Pontevedra
El calendario europeo cobrará fuerza con Besançon, Montreal, Tegernsee y Hamburgo, esta última incorporando por primera vez la Serie Mundial al icónico fin de semana del WTCS. En Francia, nombres como Alexis Hanquinquant, Camille Seneclauze o Elise Marc buscarán reafirmar su dominio ante su público. En Canadá, Stefan Daniel intentará capitalizar la velocidad de un circuito que premia la potencia sobre la bicicleta. Alemania, por su parte, ofrecerá contrastes entre la exigencia montañosa y la atmósfera multitudinaria que caracteriza a Hamburgo.
Tras el cierre de la Serie Mundial en julio, la Copa del Mundo continuará su recorrido por Tata, Alhandra, Chiba, Alanya y San Pedro de la Paz. Cada parada tendrá su propio relato: el impulso local de Bence Mocsari en Hungría, la ambición de Filipe Marques en Portugal y la consolidación de nuevas sedes en Asia y Sudamérica. Entre marzo y octubre, el mapa del paratriatlón recorrerá cuatro continentes bajo una misma certeza: el crecimiento del paratriatlón ya no es promesa, sino presente en expansión.
