El streaming, la pieza que otras grandes ligas ya explotan y estudia la Champions League
Javier Nieto
marzo 23, 2026

La UEFA estudia lanzar un servicio propio de streaming directo al consumidor para la Champions League a partir del ciclo 2027-2031, con la idea de ensayarlo primero en un gran mercado asiático como India o Indonesia. El proyecto se analiza dentro de UC3, la ‘joint venture’ creada por la UEFA y la European Football Clubs -EFC- para gestionar los derechos comerciales de las competiciones europeas, y nace con una lógica clara: extraer más valor de territorios donde el producto todavía tiene margen para crecer en audiencia, consumo y monetización.

El movimiento encaja además con una tendencia cada vez más extendida en el deporte premium: acercarse de forma directa al aficionado, controlar mejor la experiencia de consumo y convertir esa relación en datos, fidelidad y negocio. En el caso de la Champions, una plataforma propia permitiría a la UEFA distribuir mejor su principal competición en mercados lejanos, reforzar el vínculo con nuevos seguidores y ampliar su alcance más allá del modelo tradicional de sublicencias audiovisuales. La organización mantiene, eso sí, su decisión de no tocar por ahora la llamada “protección por país” en la fase de liga, mientras avanza en la parte tecnológica y comercial del producto.

NFL, MLB y NBA ya han convertido el streaming en una palanca de expansión

El caso más claro para medir ese potencial es el de NFL Game Pass en DAZN. En la temporada 2024-25, los suscriptores de pago crecieron un 23% interanual y los usuarios gratuitos lo hicieron un 47% hasta la Super Bowl LIX, que generó más de 95 millones de minutos reproducidos desde más de 200 geografías. Un año después, en 2025-26, las suscripciones aumentaron otro 24%, el nivel Ultimate Tier se disparó más de un 300% y la Super Bowl LX superó los 125 millones de minutos reproducidos. DAZN atribuyó parte de ese salto a mejoras de producto, más localización idiomática, mejor distribución y funciones interactivas como FanZone, usada por uno de cada cuatro suscriptores.

También MLB ofrece un precedente muy útil. La liga informó en junio de 2025 de que el consumo en MLB.TV subía un 27% respecto a la temporada anterior, con más de 7.500 millones de minutos vistos hasta comienzos de junio, y más tarde comunicó que el servicio cerró 2025 con un récord anual de 19.400 millones de minutos reproducidos, un 34% más que el récord completo de 2024, situado en 14.500 millones. En paralelo, Major League Baseball -MLB- ha subrayado además un rejuvenecimiento de su audiencia digital: entre 2018 y 2023 la edad media del espectador de MLB.TV bajó de 48 a 44 años, y la audiencia de 18 a 24 años creció un 11% en 2023.

Más producto directo, más datos y más presencia internacional

La NBA ha seguido una lógica distinta, pero con resultados igual de ilustrativos. La liga cerró la regular season 2022-23 con récord de engagement en NBA App, NBA League Pass y redes sociales, con 32.000 millones de visualizaciones de vídeo y más de 13.000 millones en Instagram, además de un crecimiento de más del 10% interanual en las views del ecosistema NBA y cuentas relacionadas. En la temporada 2023-24, la competición informó de una campaña récord en Europa y Oriente Medio a través de NBA App, NBA League Pass y cuentas localizadas, al superar por primera vez los 1.000 millones de visualizaciones de vídeo en esa región y duplicar interanualmente las views de sus cuentas locales.

Otro modelo interesante es el de MLS Season Pass, impulsado por Apple junto a la Major League Soccer -MLS-. El producto está disponible en más de 100 países y regiones, sin blackouts, con todos los partidos y contenido exclusivo, una fórmula que refuerza la idea de una oferta global, uniforme y pensada para crecer fuera del mercado doméstico. Para la UEFA, este tipo de estructura tiene valor no solo por el ingreso directo, sino también por la posibilidad de ordenar mejor la distribución internacional de la Champions y convertir la competición en un punto de acceso permanente para el aficionado, no solo en una sucesión de noches de partido.

Nuevas vías para aumentar consumo y valor comercial

En otros grandes activos deportivos, el streaming también aparece ya como un factor ligado al crecimiento del negocio. Liberty Media señaló en 2025 que el comportamiento de los ingresos audiovisuales de Formula 1 se había visto apoyado por el crecimiento continuado de las suscripciones de F1 TV, tanto en el primer trimestre como en el segundo trimestre y el primer semestre. Sin ofrecer una cifra cerrada de abonados, el grupo sí relacionó de forma explícita la evolución del negocio con la expansión de su plataforma directa.

El caso de WWE no responde exactamente al mismo modelo de plataforma propia que NFL Game Pass o MLB.TV, pero sí refuerza la lógica general de que la distribución digital amplifica alcance y valor. La compañía cerró 2025 con 1.709,4 millones de dólares de ingresos frente a 1.398,1 millones en 2024, mientras su adjusted EBITDA pasó de 681,1 millones a 896,5 millones. En consumo, WrestleMania 41 se convirtió en el evento más exitoso de su historia y generó 1.100 millones de visualizaciones sociales en el fin de semana, mientras que el estreno de Raw en Netflix logró 4,9 millones de visualizaciones globales y 223 millones de views sociales en su día de lanzamiento. En ese escenario, la posible plataforma de la Champions encajaría en una tendencia ya visible: competiciones cada vez más dispuestas a acercarse directamente al fan para crecer en mercado, en audiencia y en valor comercial.