Gigantes del streaming buscan los derechos de los Mundiales de la FIFA 2030 y 2034
Juan José Saldaña
julio 9, 2026

La próxima gran batalla por el fútbol no se jugará sobre el césped, sino en el mercado audiovisual. Netflix, Disney y YouTube se perfilan como algunos de los principales interesados en adquirir los derechos de transmisión en Estados Unidos de las Copas Mundiales de la FIFA de 2030 y 2034, en una operación que podría alcanzar los 2.000 millones de dólares por cada torneo. El creciente interés de las plataformas refleja el enorme valor comercial del evento y la transformación del consumo televisivo hacia los servicios de streaming.

Las negociaciones, que se espera comiencen durante los próximos tres meses, podrían redefinir el panorama de las transmisiones deportivas en Estados Unidos. A diferencia de ediciones anteriores, la FIFA estudia vender en un solo paquete los derechos en inglés y español, una estrategia que elevaría el valor del contrato y modificaría la competencia entre las principales compañías de medios, que buscan asegurar uno de los contenidos con mayor capacidad para atraer audiencias y anunciantes.

La FIFA prepara una venta histórica de los derechos televisivos

De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, la FIFA ha comunicado a los potenciales compradores que los derechos de transmisión para Estados Unidos podrían comercializarse de manera conjunta en ambos idiomas. Hasta ahora, los derechos en inglés y español se negociaban por separado, pero esta nueva fórmula permitiría aumentar el valor de la operación y simplificar la explotación comercial de uno de los productos más codiciados del deporte mundial.

Las cifras reflejan la magnitud de la oportunidad. Mientras Fox desembolsó 485 millones de dólares por los derechos en inglés del Mundial de 2026 y Telemundo pagó alrededor de 600 millones por la transmisión en español, los ejecutivos de las principales compañías audiovisuales ya manejan presupuestos de entre 1.500 y 2.000 millones de dólares para cada una de las próximas dos ediciones. El atractivo del mercado estadounidense, impulsado por una enorme audiencia y un sólido mercado publicitario, explica el fuerte incremento en las valoraciones.

Netflix, Disney y YouTube lideran una puja que podría cambiar el mercado

Entre los principales aspirantes aparecen Netflix, Disney y YouTube, propiedad de Alphabet, que buscan desafiar el dominio de Fox sobre las transmisiones mundialistas. A ellos podrían sumarse Amazon y Apple, compañías que ya han reforzado su presencia en el deporte con competiciones como la UEFA Champions League o la Major League Soccer. Para las plataformas, el Mundial representa una oportunidad única para atraer nuevos suscriptores y consolidar sus servicios de streaming mediante contenidos capaces de movilizar audiencias masivas en tiempo real.

El interés también responde al extraordinario rendimiento televisivo que ha mostrado el torneo en Estados Unidos. Durante el Mundial de 2026, varios encuentros registraron cifras históricas de audiencia, incluso aquellos sin participación de la selección estadounidense. La victoria de Estados Unidos sobre Bosnia y Herzegovina superó los 26 millones de espectadores en inglés, mientras que otros casi 10 millones siguieron el encuentro a través de Peacock. Estos números fortalecen la expectativa de que, pese a las diferencias horarias que presentarán los Mundiales de 2030 y 2034, el valor de los derechos continúe creciendo y convierta la próxima negociación en una de las más importantes de la historia del deporte.