Desde la brillantez técnica hasta la fortaleza mental, Japón volvió a demostrar la profundidad de su cantera, superando a Brasil y a los atletas del IJF en el Mundial Júnior de Judo de Lima.
El Campeonato Mundial Júnior de Judo concluyó en la capital peruana con Japón reafirmando una vez más su dominio sobre el tatami. El equipo júnior japonés conquistó cinco medallas de oro, cuatro de plata y cuatro de bronce, asegurando cómodamente el primer puesto en la clasificación general. Brasil finalizó en segundo lugar, mientras que los atletas que compitieron bajo la bandera de la IJF lograron una histórica tercera posición.
Celebrado en Lima, con la participación de judocas provenientes de 64 países, el campeonato puso de manifiesto la impresionante profundidad del talento joven japonés, especialmente en la división femenina. El equipo femenino japonés brilló con fuerza gracias a Sachiyou Yoshino (-48 kg), Mio Shirakane (-57 kg) y So Morichika (-63 kg), quienes se adjudicaron las medallas de oro. A ellas se sumaron dos compañeras que obtuvieron el bronce, confirmando la supremacía de Japón en el judo femenino.
En la división masculina, Japón también se mostró en plena forma. Retsu Matsunga (-60 kg) y Haru Akira (-81 kg) añadieron dos medallas de oro más, reforzando la condición del país como potencia indiscutible del judo mundial y subrayando el surgimiento de una nueva generación de aspirantes olímpicos.
Brasil firmó una de sus actuaciones más destacadas de los últimos años, superando a potencias europeas tradicionales como Serbia, Francia, Países Bajos y Georgia. Nicole Marques y Jesse Barbosa conquistaron el oro, mientras que João Segatelle sumó una medalla de plata, completando una excelente campaña para el equipo sudamericano.

Campeonato Mundial Júnior de Judo 2025
Los atletas que compitieron bajo la bandera de la IJF también tuvieron un desempeño sobresaliente, asegurando el tercer lugar en la clasificación por equipos. Su éxito estuvo liderado por Bislan Katamardov, campeón en la categoría de +100 kg, junto con los medallistas de plata Abdullakh Parchiev, Akhmed Turluev y Viktoria Martynenko.
Según datos de la Federación Internacional de Judo, el 45 por ciento de las victorias se lograron por ippon directo, una estadística que refleja el alto nivel técnico y la excelente preparación física de los competidores. La IJF también confirmó que no se registraron lesiones graves durante el torneo, lo que demuestra la disciplina de los atletas y la profesionalidad de los organizadores.
El campeonato, que incluyó pruebas individuales y por equipos mixtos, se celebró en Lima del 5 al 9 de octubre. La competición concluyó con la final por equipos mixtos, en la que Japón y Francia se enfrentaron tras superar a Turquía y Brasil en las semifinales.

Final por equipos mixtos
La final comenzó con Dayyan Boulemtafes dando a Francia una ventaja inicial de 1–0 sobre Ryusei Arakawa, tras una victoria en el “golden score” con un impecable o-uchi-gari. Japón igualó rápidamente el marcador gracias a Rin Maeda, quien inmovilizó a Teophila Darbes-Takam para lograr el ippon. Luego, Haru Shibata puso a Japón por delante al aprovechar una acción en el suelo y conseguir otro ippon.
En el cuarto combate, Hikaru Yamaguchi derrotó a la campeona mundial francesa Célia Cancan, logrando un waza-ari antes de finalizar el combate en el suelo con ippon, ampliando la ventaja japonesa a 3–1. En el enfrentamiento final de los pesos pesados, Gai Hatakeyama aseguró la victoria ante Matheo Akiana Mongo, sellando un triunfo por 4–1 y otro título mundial júnior por equipos mixtos para Japón.
Francia, a pesar de su esfuerzo valiente y de varios momentos de brillantez, se quedó con la medalla de plata, pero abandonó Lima con gran mérito tras una actuación sobresaliente que reflejó técnica, espíritu y determinación.




