La doble conquista de Raimundo San Martín para Chile en un clima inusual
Samuel McCollin
abril 26, 2026

El vínculo entre el triatlón y Chile supera los 40 años, y esa herencia que han dejado los logros de máximos exponentes como Cristián Bustos, Matías Brain y Bárbara Riveros es el punto de partida que enciende el interés competitivo de las nuevas generaciones. Esto ha llevado a que Chile sea considerado uno de los referentes de la región. Los Juegos Suramericanos de la Juventud que se desarrollan en Panamá presenciaron cómo un joven chileno nacido en Santiago se exigió al máximo para conquistar dos medallas de oro. Un logro que supone un gran comienzo y que podría llevarle a recorrer el camino de los grandes referentes, o incluso superarlo.

Raimundo San Martín fue el ganador en la categoría masculina con un tiempo de 57:32. Además, junto a Julieta Waltemath, Pascalle Ahumada y Enrique Pau, conformó el equipo de relevos mixtos que llevó a Chile a lo más alto de esta cita multideportiva juvenil. En una entrevista exclusiva a ‘SportsIn‘, el chileno comentó cómo ha sido su travesía deportiva. San Martín describió su emoción, destacando lo gratificante que resulta ganar una competición internacional: “No esperaba traer dos oros a Chile. Es una experiencia muy increíble, es muy lindo”.

Su rendimiento fue propio de alguien con amplia experiencia, aunque las condiciones en las que le ha tocado competir son muy diferentes a las de su día a día en su ciudad natal. “El objetivo era conseguir una medalla. Fue duro porque en Chile, por lo menos donde yo vivo, no hace calor ni hay tanta humedad. Entonces había que adaptarse”, señaló el ganador, quien explicó que fue necesario realizar sesiones de entrenamiento en sauna y trotes para aclimatarse a las condiciones de Panamá. “De verdad, la humedad nos afecta a los chilenos, así que es complicado. Cuando toca competir en carreras así, hay que apretar los dientes y darlo todo”.

A pesar de la humedad, San Martín encontró un punto de equilibrio que le resultó favorable. “El agua, al menos, era más cálida. En Chile competimos con agua muy fría, y ahora incluso está prohibido en ciertos casos. Pensaba que aquí sería más caliente, pero no lo fue. Aun así, la temperatura era agradable y no salí con tanto calor del agua”, explicó el triatleta.

La disciplina que más le exige en el triatlón

La natación, que junto al ciclismo y la carrera a pie conforma el triatlón, no siempre jugaba a favor de San Martín, pero en esta ocasión el escenario fue diferente. “En varias carreras me ha pasado que la natación se me queda un poco por debajo de lo que debería. Es lo que más me ha costado en este último tiempo”, reconoció el doble medallista, quien también destacó la mejora que ha experimentado recientemente.

En competiciones previas, el equipo formado por San Martín, Enrique Pau, Julieta Waltemath y Pascalle Ahumada no había obtenido buenos resultados, pero eso no les condicionó en Panamá. “Ya habíamos practicado un relevo en el campeonato sudamericano específico de triatlón en Argentina. No nos dejó contentos, nos salió mal, pero nos sirvió para aprender, conocernos como equipo y corregir errores”. También destacó la importancia de los entrenadores Javier Huilla y Rui Carrizo, especialmente en la preparación de los relevos.

Su primer acercamiento al triatlón

San Martín creció en una familia de deportistas, inclinándose finalmente por la disciplina que practicaba su padre. “Empecé en el triatlón con unos 10 años. Entre clases de natación y otras actividades, me gustó más el triatlón”, señaló. “Gracias a mi mamá, que hace deporte, y a mi papá, que también practica triatlón, todo fue más fácil porque él ya lo conocía. No fue llegar a un deporte desconocido”, añadió el campeón juvenil suramericano.

Chile es actualmente una de las sedes de uno de los circuitos más importantes del mundo, el Ironman 70.3, y con el paso del tiempo han surgido figuras internacionales que sirven de referencia para San Martín. “Siempre los veo competir, y es un sueño llegar a una Copa del Mundo y medirme con los mejores. Es una gran meta para mí. Si hace dos años me hubieran dicho que iba a estar en unos juegos, no lo habría creído”, afirmó el chileno, aún sorprendido. “El tiempo pasa muy rápido. Recuerdo cuando veía por televisión a los mejores chilenos en Copas del Mundo, y me impresionaba, me emocionaba”, relató el doble campeón.

En una familia donde el deporte es parte esencial, también hay espacio para la música. “Fuera del triatlón me gusta mucho la música. Antes tuve muchas clases de guitarra y también toco la batería. La música siempre ha sido parte de mi familia, igual que el deporte”.