La Eurocopa 2032 podría generar 4.600 millones de euros para la economía italiana
Juan José Saldaña
junio 8, 2026

La organización de una Eurocopa trasciende ampliamente el ámbito deportivo. Para los países anfitriones, el torneo representa una oportunidad para acelerar inversiones, modernizar infraestructuras y generar nuevas dinámicas económicas que pueden extenderse durante años. Con la vista puesta en 2032, Italia ya comenzó a medir el impacto que tendrá albergar el campeonato continental junto a Turquía, en un contexto donde el fútbol sigue siendo uno de los principales motores culturales y económicos del país.

Las primeras estimaciones apuntan a un escenario especialmente favorable. Según los análisis presentados por Banca Ifis durante el Festival de la Serie A celebrado en Parma, la Eurocopa 2032 podría generar un impacto económico de 4.600 millones de euros. La cifra contempla inversiones directas en infraestructura, gastos asociados al evento y un efecto económico posterior que se extendería más allá de la celebración del torneo, consolidando a la competición como una herramienta de transformación para el territorio italiano.

La Eurocopa 2032 como motor de inversión y crecimiento económico

El estudio elaborado por Ifis refleja la magnitud del desafío y de la oportunidad que supone la organización del campeonato. Del total proyectado, cerca de 800 millones de euros corresponderían a inversiones en infraestructura, mientras que otros mil millones estarían vinculados al gasto directo generado durante la competición. A ello se sumarían 2.800 millones de euros en gasto diferido, producidos entre 12 y 18 meses después de la finalización del torneo, demostrando que el impacto económico de un gran evento deportivo suele prolongarse mucho más allá del último partido.

La entidad financiera también proyecta una asistencia presencial de 1,1 millones de espectadores y una audiencia digital global cercana a los 4.600 millones de personas. Aunque la cifra de asistentes en los estadios sería inferior a la registrada en Alemania 2024, donde acudieron cerca de 2,7 millones de aficionados, el alcance internacional previsto confirma la enorme capacidad de la Eurocopa para atraer atención mediática, turismo y actividad económica. Para Italia, el reto no solo consiste en organizar el torneo, sino también en capitalizar esa visibilidad para fortalecer su posicionamiento como destino deportivo y turístico.

La renovación de los estadios, la gran apuesta del fútbol italiano

Uno de los aspectos más relevantes del análisis de Ifis está relacionado con la infraestructura deportiva. Actualmente, Italia cuenta con una cantidad limitada de estadios de gran capacidad en comparación con otras potencias europeas. Mientras Alemania dispone de diez recintos capaces de albergar más de 53.000 espectadores, Italia apenas cuenta con cuatro instalaciones que superan ese umbral. Esta realidad ha puesto sobre la mesa la necesidad de acelerar proyectos de modernización y construcción que permitan al país responder a las exigencias de un torneo de esta magnitud.

El Observatorio del Sistema Deportivo de Ifis considera que la renovación de los estadios podría convertirse en un factor decisivo para revitalizar el fútbol italiano. Sus estimaciones apuntan a la incorporación de 5,3 millones de nuevos espectadores al calcio, una cifra equivalente al 24% de los ciudadanos italianos que nunca han asistido a un partido en un estadio. Clubes como la AS Roma ya avanzan en proyectos para construir nuevos recintos, mientras que la SS Lazio estudia seguir el mismo camino. Más allá de aumentar la capacidad, el objetivo es crear espacios modernos, sostenibles y preparados para albergar eventos internacionales, potenciando tanto la experiencia de los aficionados como el atractivo comercial y turístico de las ciudades anfitrionas.