Los ingresos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se han multiplicado desde su llegada al cargo en 2016. Según documentos fiscales presentados ante las autoridades estadounidenses y revelados por ‘Le Monde’, la compensación total del dirigente pasó de 1,28 millones de euros en su primer año como presidente a 5,27 millones en 2024, en un periodo marcado por la mayor expansión económica de la federación internacional.
El aumento salarial del presidente se produce en paralelo al crecimiento de los ingresos de la FIFA como organización. En el ciclo financiero 2019-2022, la entidad alcanzó 7.568 millones de dólares en ingresos, un incremento del 18% respecto al ciclo anterior, impulsado principalmente por los derechos audiovisuales y comerciales de la Copa Mundial de la FIFA. Para el periodo 2023-2027, la FIFA ha proyectado ingresos cercanos a los 11.000 millones de dólares, en un ciclo que culminará con el Mundial 2026, el mayor de la historia por número de selecciones y partidos.
El Mundial como motor financiero
La Copa Mundial de la FIFA sigue siendo el principal activo económico de la FIFA. En el ciclo 2019-2022, los derechos televisivos generaron más de 3.400 millones de dólares, alrededor del 45% de los ingresos totales de la federación. El Mundial de Qatar 2022 permitió superar los registros de Rusia 2018 y consolidó el modelo de negocio basado en la venta centralizada de derechos audiovisuales, patrocinios globales y licencias comerciales. Para la edición de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA prevé un salto adicional de ingresos, favorecido por la ampliación a 48 selecciones y un calendario más extenso.
El crecimiento de los ingresos se refleja también en el reparto económico a las federaciones nacionales. La FIFA ha anunciado que destinará 727 millones de dólares en premios para el Mundial 2026, una cifra récord. Cada selección participante recibirá un mínimo de 10,5 millones de dólares, mientras que el campeón percibirá hasta 50 millones, cantidades superiores a las de cualquier edición previa.
Este incremento supone un cambio relevante respecto a ciclos anteriores, tanto en el volumen total distribuido como en la cuantía garantizada a los participantes, y forma parte de una estrategia orientada a reforzar el impacto financiero del Mundial en las federaciones miembro.

Reparto a clubes y evolución de la cúpula directiva
Más allá de las selecciones, la FIFA ha ampliado también los fondos destinados a los clubes. Para el Mundial 2026, el programa de compensación por cesión de jugadores prevé distribuir alrededor de 355 millones de dólares a clubes de todo el mundo, una cifra récord dentro del denominado Club Benefits Programme.
En paralelo, la federación mantiene programas estructurales como FIFA Forward, a través de los cuales canaliza financiación directa a sus asociaciones miembro para infraestructuras, desarrollo del fútbol base y fortalecimiento institucional. El volumen de estos fondos ha aumentado progresivamente desde la llegada de Gianni Infantino a la presidencia.
El incremento de la compensación del presidente se enmarca en una evolución más amplia de los salarios en la cúpula de la FIFA. En 2024, el secretario general de la organización, Mattias Grafström, tuvo un coste superior a los 2,2 millones de dólares para la federación, más del doble de lo declarado en ejercicios anteriores. Las remuneraciones, desglosadas en salario base, primas y otras compensaciones, están reflejadas en los formularios fiscales que la FIFA presenta anualmente en Estados Unidos, como parte de sus obligaciones de transparencia financiera.
Un ciclo de máxima expansión
El mandato de Gianni Infantino coincide con una etapa de fuerte crecimiento económico para la FIFA, impulsada por la ampliación de competiciones, el aumento del valor de los derechos audiovisuales y una mayor capacidad de distribución de recursos. La combinación de ingresos récord, premios más elevados y mayores programas de compensación a federaciones y clubes define un ciclo en el que la FIFA ha reforzado su posición como la organización deportiva con mayor capacidad financiera a escala global.
La evolución de los ingresos personales del presidente se produce, así, en un contexto de expansión general del negocio del fútbol internacional, con la Copa Mundial de la FIFA como eje central y con un modelo económico que ha alcanzado su mayor dimensión desde la creación de la federación




