La Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS) volvió a situar a la inclusión y el desarrollo juvenil en el centro de su acción con la realización del Para Ski Nordic Action Day en Europa-Park. La iniciativa reunió a niños y niñas con discapacidad en una jornada pensada no solo como una experiencia deportiva, sino como una primera puerta de entrada a un mundo que históricamente ha presentado barreras de acceso para muchos jóvenes.
Celebrado a comienzos de diciembre en el parque temático más grande de Alemania, el evento reflejó una visión de largo plazo: acercar los deportes de invierno a nuevas generaciones desde la empatía, la accesibilidad y la alegría del movimiento. En un entorno adaptado y seguro, la FIS impulsó una experiencia que combinó aprendizaje, acompañamiento técnico y una fuerte carga emocional para quienes dieron sus primeros pasos en el esquí nórdico.
Un primer contacto con la nieve pensado para todos
El 14 de diciembre, 14 niños con discapacidad visual, amputaciones de brazos o piernas, y usuarios de sillas de ruedas participaron en su primera experiencia de esquí nórdico en el Skitty World Nordic, la pista gestionada por la Asociación Alemana de Esquí dentro de Europa-Park. Para muchos de ellos, fue el primer acercamiento a un deporte de nieve, en un contexto diseñado específicamente para reducir el miedo, la incertidumbre y las barreras iniciales.
El circuito, presente en la temporada invernal del parque desde 2016, fue concebido como una herramienta introductoria, con un diseño de bajo umbral que facilita el aprendizaje sin necesidad de experiencia previa. Su desarrollo fue liderado por Georg Zipfel, exseleccionador nacional y actual director de carrera de la FIS para el esquí nórdico, junto a Anja Haepp, con el respaldo de Europa-Park y la Asociación Alemana de Deportes para Personas con Discapacidad.
Inclusión, desarrollo y una mirada a largo plazo
Durante la jornada, entrenadores experimentados como Markus Sommerhalter guiaron a los participantes en un ambiente centrado en la seguridad y la confianza. Más allá de la técnica, el énfasis estuvo puesto en la experiencia emocional: el descubrimiento del movimiento sobre la nieve, la sensación de autonomía y la construcción de una relación positiva con el deporte desde el primer contacto.
Para el director del Programa de Desarrollo de la FIS, Dimitrije Lazarovski, este tipo de iniciativas son fundamentales para la continuidad del deporte. El éxito del evento impulsó a los organizadores a planificar una versión de verano en Alemania, reforzando la idea de que la igualdad de oportunidades y el reclutamiento de nuevos participantes deben abordarse de manera constante para inspirar a la próxima generación de esquiadores.




