La National Rugby League (NRL) dio un paso histórico al asegurar el mayor contrato de derechos audiovisuales de su historia. La competición australiana anunció un acuerdo de transmisión valorado en 5.300 millones de dólares australianos con Nine Entertainment y Foxtel, una alianza que comenzará en 2028 y se extenderá hasta 2034. Más allá de la magnitud económica, el convenio refleja el crecimiento sostenido de la liga y consolida al rugby league como uno de los productos deportivos más atractivos del mercado audiovisual en Australia y la región del Pacífico.
El nuevo contrato llega en un momento de expansión para la NRL, que incorporará a los Perth Bears en 2027 y a los PNG Chiefs en 2028, ampliando la competición a 19 equipos. Además de garantizar la presencia del torneo tanto en televisión abierta como en plataformas de pago y streaming, el acuerdo fortalece la estrategia de crecimiento internacional de la liga, que buscará ampliar su alcance gracias a la distribución global de DAZN y al respaldo de dos de sus socios históricos en materia de transmisión.
Un acuerdo histórico que consolida el crecimiento de la NRL
El contrato tendrá una duración de siete años y representará ingresos cercanos a los 750 millones de dólares australianos por temporada, superando ampliamente el acuerdo vigente, valorado en aproximadamente 400 millones anuales. También deja atrás el récord anterior del deporte australiano, establecido por la Australian Football League (AFL) en 2022 con un convenio de 4.500 millones de dólares. Según explicó el presidente de la Comisión Australiana de Rugby League (ARLC), Peter V’landys, cerca del 95% del monto total será recibido directamente en efectivo por la NRL, una mejora considerable respecto al modelo anterior, que contemplaba una comisión cercana al 10%.
V’landys calificó el anuncio como «un momento decisivo para el rugby league» y atribuyó este logro al trabajo realizado durante los últimos cinco años para aumentar el atractivo del campeonato. El dirigente aseguró que la liga prácticamente duplicó su audiencia gracias a cambios implementados dentro y fuera del campo, permitiendo que jugadores y clubes también se beneficien del crecimiento comercial de la competición. Para la organización, el acuerdo no solo representa estabilidad financiera para la próxima década, sino también una plataforma para continuar desarrollando el deporte tanto a nivel profesional como en las categorías formativas.
Más cobertura, nuevas oportunidades y una proyección internacional
El nuevo reparto de derechos mantendrá un esquema similar al actual. Nine Entertainment conservará la transmisión de la gran final de la NRL y de las series masculina y femenina del State of Origin, además de emitir en exclusiva tres encuentros semanales de la temporada regular en televisión abierta y streaming. Por su parte, Kayo Sports seguirá ofreciendo todos los partidos de las temporadas de la NRL y la NRLW, incluidos los playoffs, mientras que DAZN será la plataforma encargada de distribuir el contenido en cerca de 200 mercados internacionales, ampliando significativamente la presencia global de la competición.
La fortaleza comercial del campeonato encuentra respaldo en sus cifras de audiencia. La gran final de la temporada pasada reunió a un promedio cercano a los 4,5 millones de espectadores, convirtiéndose en la primera ocasión desde 2015 en que superó en audiencia a la final de la AFL. A ello se suma el constante crecimiento del State of Origin, cuya serie masculina alcanzó casi cuatro millones de espectadores en su primer partido de este año, mientras que la competencia femenina mantiene registros cercanos al millón de televidentes. Para Nine y Foxtel, estos números representan una oportunidad para seguir impulsando uno de los productos deportivos más valiosos del país, mientras que la NRL considera que este nuevo acuerdo fortalece su objetivo de expandir el rugby league hacia una audiencia cada vez más internacional.
