La transformación de la Champions League no solo cambió el formato deportivo del principal torneo de clubes de Europa. También abrió la puerta a una nueva etapa comercial que está llevando a UEFA a niveles de ingresos sin precedentes. Gracias al trabajo de UC3, la empresa conjunta formada entre UEFA, Relevent y los clubes a través de EFC, el negocio vinculado a las competiciones continentales está cerca de superar los 1.000 millones de euros en el próximo ciclo comercial.
Detrás de este crecimiento aparece una combinación de factores: nuevos patrocinadores globales, renovaciones más rentables con marcas históricas y un mayor interés de compañías dispuestas a pagar cifras récord por asociarse a la Champions League. La competencia entre empresas de sectores como la cerveza, la tecnología, las finanzas y la ropa deportiva está elevando el valor de los contratos y consolidando a la competición como uno de los activos más atractivos del deporte mundial.
Nuevos patrocinadores y contratos más valiosos
Uno de los cambios más importantes para el ciclo 2027-2033 será la llegada de nuevos socios globales que sustituirán a marcas históricas. El caso más destacado es el de AB InBev, que tomará el lugar de Heineken como socio cervecero de la competición tras aceptar un acuerdo cercano a los 230 millones de euros por temporada. También destaca la negociación exclusiva entre Nike y UC3 para reemplazar a Adidas como proveedor de balones y ropa técnica en los torneos organizados por UEFA.
La joint venture formada entre UEFA, Relevent y EFC logró elevar la valoración de los contratos globales hasta un mínimo de 120 millones de euros anuales. Sin embargo, los nuevos acuerdos muestran que algunas compañías están dispuestas a ir mucho más allá de esa cifra para asegurarse presencia en la Champions League. Además, UC3 trabaja para incorporar otros dos socios globales, uno en el área financiera y otro en el sector tecnológico, con el objetivo de seguir ampliando el valor comercial de los torneos.
Más dinero para los grandes clubes y una brecha cada vez mayor
El crecimiento económico de UEFA también tiene un impacto directo en los clubes. Con el nuevo formato de la Champions League y el aumento de los ingresos televisivos, varias instituciones ya superan los 100 millones de euros anuales en distribución. En la temporada 2024-2025, clubes como Barcelona y Real Madrid rebasaron esa cifra, mientras que Paris Saint-Germain alcanzó un récord histórico de 144,4 millones de euros tras conquistar el torneo.
Sin embargo, este modelo también genera preocupación entre equipos de tamaño medio y ligas con menos peso comercial. La recientemente creada UEC cuestiona el actual sistema de reparto y propone elevar el dinero destinado a clubes de Primera y Segunda División de 308 millones a 2.000 millones de euros. La organización también busca eliminar el llamado value pillar, un criterio que distribuye el 35 % de los premios en función del historial deportivo de cada club y del valor audiovisual de su mercado nacional. Un cambio de ese tipo afectaría especialmente a los equipos más poderosos del llamado Big-5 europeo y abriría un nuevo debate sobre el equilibrio competitivo dentro del fútbol continental.
