La nueva identidad de Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028
Juan José Saldaña
marzo 23, 2026

Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028 comienzan a tomar forma no solo desde lo deportivo, sino también desde lo simbólico. Con la presentación de su imagen oficial, LA28 da un paso clave en la construcción de una identidad que busca representar mucho más que un evento: una emoción colectiva. Bajo el concepto “Los Ángeles en plena floración”, la organización apuesta por una propuesta visual inspirada en la superfloración de California, un fenómeno natural que transforma el paisaje de manera inesperada y vibrante.

La elección de este concepto no es casual. La idea de una explosión de vida y color que surge tras un largo periodo de espera dialoga directamente con la experiencia de los atletas y con el espíritu de los Juegos. La identidad visual se convierte así en una metáfora del esfuerzo acumulado, de los procesos invisibles y de ese instante único en que todo florece. Es una narrativa que conecta lo humano con lo natural, y que busca resonar tanto en quienes compiten como en quienes observan.

Una metáfora natural para el momento más alto del deporte

La superfloración, fenómeno que inspira la imagen de LA28, ocurre cuando las condiciones son perfectas para que semillas dormidas durante años broten de forma simultánea, cubriendo el paisaje de colores. Esa idea de sincronía y explosión es la que el equipo creativo quiso trasladar a los Juegos. Según explicó Ric Edwards, vicepresidente de Diseño de Marca, el paralelismo con los atletas es evidente: años de preparación para un instante decisivo en el escenario más importante del deporte.

En ese sentido, la identidad visual no solo busca ser estética, sino también emocional. Refleja la tensión previa, la energía contenida y la culminación de trayectorias personales que convergen en un mismo punto. Es una forma de narrar el deporte desde una perspectiva más íntima, donde cada logro es el resultado de un proceso largo, silencioso y profundamente humano que finalmente encuentra su momento de florecimiento.

Una ciudad que se expresa a través del color y la diversidad

La propuesta visual también se nutre de la esencia de Los Ángeles como ciudad. La paleta de colores, inspirada en la flor ave del paraíso —símbolo local—, refleja una identidad vibrante, diversa y creativa. Las trece flores que componen el diseño representan a las comunidades que dan forma a la ciudad, integrando en una misma narrativa la multiplicidad cultural que caracteriza a este territorio.

Para Geoff Engelhardt, director de diseño de marca de LA28, el desafío era capturar esa intersección única entre deporte y entretenimiento que define a Los Ángeles. La apuesta por la abstracción permite que cada persona interprete la imagen desde su propia experiencia, generando un vínculo más personal con los Juegos. Esta estética no se limitará a lo conceptual, sino que se desplegará en todos los espacios: desde estadios hasta credenciales, envolviendo cada experiencia en un mismo lenguaje visual.

Al mismo tiempo, la identidad dialoga con la historia olímpica de la ciudad. Los Juegos de 1932 y 1984 marcaron épocas con su carácter audaz y optimista, y esa herencia se reinterpreta ahora desde una mirada contemporánea. La intención es mantener esa energía, pero traducida a un lenguaje actual, capaz de reflejar tanto el presente como la evolución cultural de Los Ángeles.