La nueva música de los anillos que ha puesto el COI
Juan José Saldaña
marzo 13, 2026

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha dado un nuevo paso en la construcción de la identidad del olimpismo al presentar la primera interpretación sonora de los anillos olímpicos. La iniciativa transforma uno de los símbolos más reconocibles del deporte mundial en una experiencia auditiva basada en algo profundamente humano: los latidos del corazón de atletas y aficionados de todo el planeta. Esta nueva firma sonora comenzará a emitirse en los canales oficiales del organismo, incorporándose gradualmente a la narrativa digital y audiovisual del Movimiento Olímpico.

La propuesta busca traducir en sonido la emoción colectiva que rodea a los Juegos Olímpicos, una experiencia compartida por millones de personas cada cuatro años. La firma sonora evoca un latido que acompaña visualmente a los anillos olímpicos, reforzando la conexión emocional entre el público y el símbolo. Su estreno se produjo durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, donde comenzó a integrarse tanto en las experiencias dentro de los estadios como en los contenidos digitales vinculados al evento.

Un latido compartido por atletas y aficionados

El origen de esta identidad sonora se encuentra en una idea simple pero poderosa: cuando las personas viven momentos intensos del deporte juntas, sus emociones tienden a sincronizarse, y con ellas también el ritmo del corazón. Inspirado en este concepto, el COI registró cientos de latidos reales de integrantes del Movimiento Olímpico, creando un archivo sonoro que captura la intensidad emocional que define a los Juegos.

Entre quienes participaron en esta grabación se encuentran campeones olímpicos de diferentes disciplinas y generaciones, como Abhinav Bindra, Alistair Brownlee, Allyson Felix, Jessica Fox y Martin Fourcade. Sus latidos, junto a los de aficionados y miembros del ecosistema olímpico, se integraron en un proceso creativo que transformó registros fisiológicos en una composición sonora. Cada pulso representa momentos de concentración, nerviosismo, triunfo y celebración, elementos que han acompañado históricamente la experiencia olímpica.

De símbolo visual a identidad sonora del olimpismo

Los diferentes latidos recopilados fueron utilizados como materia prima para construir una base sonora única que acompaña a los anillos olímpicos. El resultado es una especie de banda sonora viva que traduce la determinación, la alegría y el triunfo del deporte en un ritmo universal, evocando la dimensión humana que se esconde detrás de cada competencia, récord o medalla.

Más allá de su dimensión simbólica, la nueva firma sonora también forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el reconocimiento global de la marca olímpica. Presentada oficialmente durante Milán Cortina 2026, la identidad se complementa con una renovada propuesta digital denominada “The Pulse”, un sistema visual y narrativo que gira en torno a la idea de un ritmo compartido. Esta iniciativa incluye un símbolo de movimiento, un sistema gráfico adaptable y un tono de comunicación diseñado para reflejar la energía colectiva que define al Movimiento Olímpico.