La discusión sobre quién puede competir en la categoría femenina volvió a instalarse con fuerza en el corazón del movimiento olímpico. Esta vez no por una decisión pública del Comité Olímpico Internacional (COI), sino por una carta enviada por la Sport & Rights Alliance (SRA), una coalición global de organizaciones de la sociedad civil, que solicitó formalmente aclaraciones sobre el funcionamiento y los alcances del Grupo de Trabajo del COI sobre la “protección de la categoría femenina”.
La misiva, dirigida al presidente del organismo antes de la reunión de la Junta Ejecutiva que se celebrará en Milán entre el 31 de enero y el 2 de febrero de 2026, expresa preocupación por reportes que indican que este grupo estaría evaluando la posibilidad de implementar pruebas de sexo obligatorias y una prohibición general para atletas transgénero e intersexuales en la categoría femenina, sin que hasta ahora se haya informado públicamente su composición, proceso de trabajo ni criterios de análisis.
Transparencia, ciencia y derechos en el centro del debate
En su carta, la SRA recuerda que ya en septiembre de 2025 había advertido sobre los riesgos de crear un grupo de trabajo sin revelar su integración ni su metodología, señalando que decisiones de este tipo pueden afectar directamente los derechos de mujeres y niñas en toda su diversidad. Para la alianza, la ausencia de transparencia y consulta abre la puerta a prácticas históricamente cuestionadas por su impacto en la privacidad, la dignidad y la integridad corporal de las deportistas.
El documento subraya además que cualquier determinación sobre elegibilidad debe considerar estudios científicos con miradas diversas, incluido uno financiado por el propio COI que concluyó que las atletas transgénero enfrentan ciertas desventajas competitivas. A esto se suman advertencias de expertos de Naciones Unidas sobre los riesgos para los derechos humanos de prácticas intrusivas como las pruebas de sexo, incluso en su versión genética, cuya justificación científica, ética y operativa ha sido ampliamente discutida.
El Marco de Equidad 2021 y las preguntas sin respuesta
La SRA plantea que el COI ya cuenta con un instrumento relevante: el Marco de Equidad, Inclusión y No Discriminación por Motivos de Identidad de Género y Variaciones Sexuales, adoptado en 2021 tras un proceso de dos años que involucró a más de 250 atletas y partes interesadas. A juicio de la alianza, este marco ofrece una vía para equilibrar la competencia justa con la inclusión, evitando enfoques que puedan derivar en discriminación.
En este contexto, la carta formula una serie de preguntas directas: cómo se garantiza la legitimidad y diversidad del grupo de trabajo, cómo se gestionan posibles conflictos de interés si participan federaciones con políticas restrictivas, qué estudios científicos fueron considerados, cómo se está utilizando el Marco de 2021 en las deliberaciones y cuál es el proceso de gobernanza y comunicación pública de las decisiones. También solicita conocer qué medidas se están adoptando para proteger los derechos, el bienestar y la autonomía corporal de todas las mujeres y niñas, incluidas las atletas trans, de género diverso e intersexuales.




