La posibilidad para que Rusia vuelva a las competiciones de fútbol de FIFA
Juan José Saldaña
febrero 4, 2026

La discusión sobre el retorno de Rusia a las competiciones internacionales de fútbol volvió al centro del debate tras las recientes declaraciones de Gianni Infantino. El presidente de la FIFA planteó abiertamente la necesidad de revisar el veto impuesto en 2022, asegurando que la medida «no ha conseguido nada» y que, al menos en una primera etapa, debería levantarse en las categorías inferiores. Sus palabras no solo reabren una conversación política y deportiva que parecía congelada, sino que también ponen en tensión los límites entre sanción institucional y el derecho de los deportistas a competir.

Desde el inicio de la invasión de Ucrania, los equipos rusos y bielorrusos, tanto a nivel de clubes como de selecciones nacionales, quedaron fuera de los torneos organizados por UEFA. La decisión fue respaldada por una amplia mayoría de federaciones y entendida como un gesto de condena al contexto geopolítico. Sin embargo, tres años después, la mirada de Infantino apunta a las consecuencias humanas de esa exclusión, especialmente en los jóvenes futbolistas que han crecido sin la posibilidad de medirse internacionalmente.

El argumento de las categorías inferiores y el impacto en los jóvenes

Infantino fue explícito al señalar que el primer paso debería darse en las divisiones formativas. «Es algo que tenemos que hacer, definitivamente, al menos en categorías inferiores», afirmó en una entrevista con Sky. Su razonamiento se centra en separar el conflicto político de la experiencia deportiva de niños y niñas que, según su visión, no deberían cargar con el peso de decisiones que no les pertenecen.

Para el dirigente, permitir que jóvenes rusos vuelvan a jugar torneos en Europa podría tener incluso un efecto simbólico de acercamiento. En su lectura, el veto no solo ha sido ineficaz para generar cambios, sino que ha provocado «más frustración y odio». Esta mirada introduce un componente humano al debate, trasladándolo desde la esfera institucional hacia la vida cotidiana de quienes ven truncado su desarrollo deportivo por razones ajenas a su voluntad.

La coherencia institucional y el debate sobre otros vetos

Las declaraciones de Infantino también incluyeron una postura clara respecto a la posibilidad de vetar a Israel por la situación en Palestina, algo que calificó como «una derrota». En ese punto, el presidente de la FIFA defendió la idea de que ningún país quede fuera del fútbol por decisiones políticas, amparándose en los estatutos del organismo.

En la misma entrevista, el dirigente defendió además la entrega del premio de la paz de la FIFA a Donald Trump, argumentando que ha sido «instrumental» en la resolución de conflictos internacionales. Estas afirmaciones, sumadas a su postura sobre Rusia, reflejan una línea discursiva que busca desmarcar al fútbol de las sanciones políticas, aunque esa intención conviva con un contexto global donde deporte y geopolítica se entrelazan de manera inevitable.

Últimas Noticias