LIV Golf ha dado un paso decisivo para garantizar su continuidad tras confirmar la firma de un acuerdo con un inversor principal que respaldará financieramente al circuito durante los próximos años. La operación, aprobada por la junta directiva de la competición, representa un alivio para una liga que en los últimos meses había enfrentado incertidumbre sobre su viabilidad económica y que buscaba nuevas fuentes de capital para asegurar su calendario a partir de 2027.
El anuncio llega en un momento especialmente relevante para la organización. Después de que el fondo soberano saudí dejara de financiar directamente el circuito y de que trascendiera la necesidad de captar cerca de 350 millones de dólares para sostener el proyecto, el acuerdo supone mucho más que una inyección de recursos. También marca el inicio de una nueva etapa estratégica en la que LIV Golf pretende redefinir su modelo de negocio, fortalecer su independencia financiera y ofrecer una mayor participación a quienes forman parte de la competición.
Un respaldo financiero para garantizar la continuidad del circuito
La confirmación del acuerdo fue realizada por el director ejecutivo de LIV Golf, Scott O’Neil, quien explicó que el nuevo inversor principal «sostendrá y financiará» la liga durante la transición hacia la próxima fase del proyecto, prevista para comenzar en 2027. Aunque la organización no reveló la identidad del inversor, el monto comprometido ni el calendario para completar la operación, el mensaje busca transmitir estabilidad para el futuro del campeonato.
O’Neil también señaló que el interés del mercado por participar en la competición continúa creciendo. Según explicó, más de una docena de potenciales inversores minoritarios han manifestado su intención de incorporarse al proyecto, aunque aseguró que la liga no depende de esos recursos adicionales para seguir adelante. «Este es un momento que nos llena de alegría, que nos entusiasma anunciar y del que nos enorgullece formar parte», afirmó el ejecutivo en la antesala del LIV Golf New York, destacando que la inversión representa un compromiso de largo plazo con el desarrollo del circuito.
LIV Golf 2.0 apuesta por un modelo con mayor protagonismo de los jugadores
El nuevo respaldo financiero servirá para impulsar la transformación que la organización ha denominado LIV Golf 2.0, un modelo que pretende modificar la estructura tradicional de las competiciones profesionales de golf. La principal novedad será permitir que los propios jugadores puedan convertirse en accionistas de la liga y de los equipos en los que compiten, otorgándoles un papel mucho más activo en la gestión y el crecimiento comercial del campeonato.
La propuesta contempla la creación de un fondo de participación accionaria para los golfistas como parte de una futura transacción de propiedad, mientras que el calendario también evolucionará hacia un formato mixto compuesto por diez eventos por equipos, repartidos entre sedes nacionales e internacionales, además de hasta diez torneos individuales. Este rediseño llega después de un complejo escenario financiero para la organización, que perdió el respaldo del Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudita a mediados de mayo y cerró el ejercicio 2024 en Reino Unido con pérdidas cercanas a los 461,8 millones de dólares, circunstancias que aceleraron la búsqueda de nuevos socios para garantizar el futuro del circuito.
