En un mundo marcado por los conflictos, las crisis humanitarias y el aumento sostenido de las personas desplazadas, el deporte continúa siendo una herramienta capaz de abrir oportunidades, reconstruir vínculos y devolver esperanza. Durante 2025, la Fundación para los Refugiados Olímpicos logró llegar a más de 33 mil jóvenes en distintas partes del mundo, facilitando su acceso a programas deportivos y espacios seguros donde pueden desarrollarse, compartir con otros y encontrar una sensación de normalidad en medio de contextos difíciles.
La labor de la Fundación se extendió por los cinco continentes y también incluyó la formación de más de 1.600 entrenadores, fortaleciendo redes de apoyo en comunidades, campamentos y ciudades afectadas por el desplazamiento. Estos avances fueron revisados esta semana durante la reunión anual de la Junta Directiva de la organización en Lausana, donde sus miembros reafirmaron el compromiso de continuar respaldando a los jóvenes desplazados en 2026, especialmente en un escenario internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y la disminución de los recursos humanitarios.
Programas que buscan devolver oportunidades a jóvenes desplazados
El Informe Anual de Actividades 2025 de la Fundación para los Refugiados Olímpicos detalla una serie de iniciativas desarrolladas en distintos países y regiones. Entre ellas destacan Game Connect en Uganda, SPiRiT en Bangladesh y Sport Coach+ en Europa, programas que han permitido a miles de niños y jóvenes acceder a actividades deportivas, acompañamiento y espacios de integración en entornos muchas veces atravesados por la violencia, la incertidumbre y la falta de recursos.
Además de ampliar el acceso al deporte, la Fundación también avanzó en la preparación del primer Equipo Olímpico Juvenil de Refugiados con miras a los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar 2026. Durante 2025, un total de 33 jóvenes atletas refugiados recibieron apoyo para entrenar y competir, mientras que otros 47 deportistas adultos fueron respaldados a través de Solidaridad Olímpica en su preparación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Detrás de estas cifras hay historias de superación y jóvenes que encuentran en el deporte una posibilidad concreta de proyectar un futuro distinto.
El desafío de mantener visibles las crisis de desplazamiento
La reunión de la Junta Directiva, encabezada por la presidenta del COI, Kirsty Coventry, el presidente honorario del COI y titular de la Fundación, Thomas Bach, y el ex Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, dejó en evidencia la preocupación existente por el futuro de las personas desplazadas. La cita estaba prevista inicialmente en Amán, pero debió ser modificada debido a los conflictos en la región, una muestra de cómo las crisis pueden surgir rápidamente y obligar a miles de personas a abandonar sus hogares.
Durante el encuentro, Thomas Bach advirtió que la crisis de refugiados no disminuirá en los próximos años, pero sí corre el riesgo de perder visibilidad a nivel internacional. Por eso, la Fundación busca ampliar su alcance y fortalecer alianzas con organismos como ACNUR, además de seguir impulsando iniciativas como la Coalición Deporte para Refugiados, que ya reúne a más de 170 miembros en todo el mundo y ha contribuido al acceso al deporte para más de 529 mil personas afectadas por el desplazamiento desde 2023.
