Más eco en Europa que en EEUU por un episodio sexista en el deporte femenino
Javier Nieto
agosto 6, 2025

La WNBA (Women’s National Basketball Association) ha vivido su tercer incidente en una semana por el lanzamiento de un objeto sexual a la pista durante un partido. El último ocurrió este martes en el Crypto.com Arena, durante el duelo entre Los Angeles Sparks e Indiana Fever. A falta de poco más de dos minutos para terminar el segundo cuarto, un juguete de color verde aterrizó en la zona de tiros libres mientras Kelsey Plum se disponía a lanzar. La jugadora lo apartó con el pie sin interrumpir el juego.

El objeto cayó cerca de Sophie Cunningham, que reaccionó visiblemente sorprendida. Tras la acción, el personal de seguridad cubrió el objeto con toallas e inició una investigación para intentar identificar al responsable. Este hecho se suma a los ocurridos previamente en Atlanta y Chicago, todos ellos ante partidos de la recién incorporada franquicia Golden State Valkyries.

Diferente enfoque entre Europa y EEUU

El primer caso se produjo en Atlanta, durante el tramo final del enfrentamiento entre Golden State Valkyries y Atlanta Dream. Un hombre fue arrestado días después, acusado de conducta desordenada, exhibicionismo público e invasión de propiedad. El segundo incidente ocurrió el viernes en Chicago, cuando un objeto similar fue arrojado bajo una de las canastas durante el tercer cuarto del partido entre Valkyries y Chicago Sky. En ese caso, no hubo detenciones y las autoridades locales informaron que no se registraron llamadas relacionadas con el hecho.

Tras el segundo incidente, la liga emitió un comunicado en el que advertía: “La seguridad y el bienestar de todos en nuestros estadios es una prioridad absoluta para nuestra liga. Los objetos lanzados a la pista o a las gradas pueden poner en peligro a jugadoras, árbitros y aficionados. Cualquier persona que lo haga será expulsada de inmediato, sancionada con un mínimo de un año de veto y podrá enfrentarse a cargos penales por parte de las autoridades locales”.

Hasta ahora es el único comunicado de la liga y en el que llama la atención que no se ponga el foco en el machismo y solo en la seguridad. Mientras en Estados Unidos la cobertura de estos incidentes ha sido limitada, en Europa varios medios han recogido la noticia y señalado su carácter sexista. La diferencia en la visibilidad mediática refleja una mayor atención pública en el continente europeo a este tipo de actos. En este contexto, algunos medios europeos han vinculado estos episodios a una falta de respeto estructural que se manifiesta de forma recurrente en competiciones femeninas.

«Es rídículo, es peligroso»

Después del encuentro en Los Ángeles, varias voces del entorno de la WNBA se pronunciaron públicamente. “Es ridículo. Es peligroso”, dijo la entrenadora de Sparks, Lynne Roberts, al ser preguntada por la situación. “La seguridad de las jugadoras es lo primero. Hay que respetar el juego”.

Por su parte, Stephanie White, entrenadora de Indiana Fever, señaló: “No sabemos quiénes son esas personas. Nosotras venimos a jugar y la gente quiere vernos competir. No podemos controlar las acciones de todo el mundo”. En la pista, jugadoras como Kelsey Plum valoraron la actitud de los equipos y el equipo arbitral por no detener el partido y mantener el foco en el juego.

Otro posible caso

A través de publicaciones en redes sociales, se han mencionado posibles casos similares ocurridos en Phoenix y Nueva York esta semana. Según estas fuentes, objetos verdes fueron arrojados en las gradas, aunque en ninguno de los dos casos llegaron a impactar en la pista. La WNBA no ha confirmado estos hechos y tampoco se han producido arrestos vinculados a esos supuestos incidentes.

La liga, de momento, no ha anunciado nuevas medidas, pero continúa aplicando el protocolo de expulsión inmediata y sanciones a los aficionados que alteren el desarrollo de los partidos. Las investigaciones sobre lo ocurrido en Los Ángeles siguen en curso.