World Rugby ha sancionado con 11 años de inhabilitación al excapitán de Georgia Merab Sharikadze por su papel en una trama de sustitución de muestras de orina y avisos previos sobre controles antidopaje, destapada en una investigación conjunta con la Agencia Mundial Antidopaje -AMA-. El excentro georgiano recibió el castigo más alto entre los seis jugadores sancionados por un caso que el organismo internacional sitúa como la mayor investigación antidopaje de su historia.
La resolución también incluye una suspensión de seis años para Giorgi Chkoidze, tres años para Lasha Khmaladze, Otar Lashkhi y Miriani Modebadze, y nueve meses para Lasha Lomidze. La doctora Nutsa Shamatava, antigua responsable médica del equipo, fue sancionada con nueve años, mientras que la Georgia Rugby Union aceptó un cargo de mala conducta, una sanción económica y nuevas obligaciones en materia de formación y control antidopaje.
Una trama de sustitución de muestras antes del Mundial de Rugby 2023
La investigación se activó después de que World Rugby detectara irregularidades en muestras de orina dentro de su programa de control fuera de competición, en un periodo anterior al Mundial de Rugby 2023 de Francia. El análisis posterior, realizado con pruebas de ADN y muestras conservadas en el sistema de almacenamiento a largo plazo del organismo, vinculó a Sharikadze con muestras atribuidas a otros tres jugadores de Georgia.
Según World Rugby, Sharikadze proporcionó su orina para muestras asociadas a Modebadze, Lomidze y Lashkhi entre febrero de 2022 y junio de 2023. Shamatava fue identificada como la organizadora de la sustitución de muestras y también como la persona que avisó por adelantado de controles fuera de competición en grupos de chat con al menos 26 jugadores.
El golpe deportivo y reputacional para Sharikadze y Georgia
El organismo señaló que su hipótesis inicial era que la sustitución buscaba ocultar el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, aunque la investigación no encontró pruebas que sostuvieran esa línea. Sí halló evidencias creíbles de que las muestras se cambiaron para ocultar sustancias no vinculadas al rendimiento, como cannabis y tramadol.
La sanción deja a Sharikadze apartado de cualquier actividad relacionada con el rugby hasta 2035, aunque el jugador ya se había retirado y había iniciado una carrera en artes marciales mixtas. Su figura tenía un peso especial dentro del rugby georgiano: fue capitán de la selección que ganó a Gales en Cardiff en 2022 y acumuló más de 100 internacionalidades con Georgia.
Georgia mantiene su plaza en el Mundial de Rugby 2027
El caso llega en una etapa sensible para Georgia, una selección que había construido buena parte de su proyección internacional sobre su dominio en el Rugby Europe Championship y sobre el debate recurrente acerca de su encaje en estructuras competitivas de mayor nivel, incluido el Six Nations. La sanción no implica una exclusión deportiva directa, pero sí daña la posición institucional de una federación que deberá aplicar medidas adicionales de educación y control antidopaje tras aceptar el cargo de mala conducta.
El golpe institucional se suma a una señal deportiva inesperada: Georgia perdió en marzo la final del Rugby Europe Championship ante Portugal por 19-17, resultado que puso fin a una racha de 43 partidos invicta en la competición y dejó a los georgianos sin el título por primera vez desde 2017. La participación de Georgia en el Mundial de Rugby 2027 no queda afectada por el caso: mantiene su plaza en el torneo de Australia y figura en el grupo B junto a Sudáfrica, Italia y Rumanía.
