En la más reciente entrega de la serie de entrevistas de Sportsin, el foco se centra en Kristiina Pekkola, presidenta de la Federación Sueca de Judo, vicepresidenta de la Unión Europea de Judo y estrecha colaboradora de la Academia de la Federación Internacional de Judo en el ámbito educativo.
Para Pekkola, la igualdad de género no es una ambición estratégica, sino un derecho humano fundamental. Habla con franqueza sobre las barreras estructurales que enfrentan las mujeres en la gobernanza deportiva, al tiempo que expresa su confianza en la dirección de la Federación Internacional de Judo. A su juicio, el judo está bien posicionado para consolidar sus logros y volver a brillar en los Juegos Olímpicos de Verano de 2028 en Los Ángeles.
Su perspectiva refleja también los logros más amplios del deporte sueco dentro de una de las sociedades más progresistas de Europa en materia de igualdad cívica. Para las atletas de todo el mundo, su trayectoria representa un ejemplo concreto de cómo es posible alcanzar puestos de liderazgo y superar obstáculos de manera sostenida.
A continuación, la entrevista íntegra en formato de preguntas y respuestas.
– En 2025, la Federación Sueca de Judo fue reconocida como la mejor federación nacional de Suecia. Este logro se produjo por delante de grandes y populares federaciones de su país, como la Federación Sueca de Fútbol y la Federación Sueca de Esquí. ¿Cómo logró llevar al judo sueco a convertirse en la Federación Nacional del Año?
Este reconocimiento es el resultado de varios años de trabajo intencionado y enfocado en el desarrollo a largo plazo, la inclusión y la profesionalización. Hemos invertido profundamente en el desarrollo juvenil, en la formación de entrenadores y en una sólida base ética en toda la organización. De lo que más orgullosa me siento es de que construimos este éxito juntos: atletas, entrenadores, clubes, voluntarios y personal contribuyeron. Nuestra federación tiene una cultura de colaboración, transparencia y responsabilidad compartida. Cuando todos avanzan en la misma dirección, los logros extraordinarios se vuelven posibles. Lo que aprendimos a lo largo de este proceso estratégico es que “la dirección que queremos establecer es más importante que la velocidad”.

Kristiina Pekkola
– Suecia es conocida mundialmente por su igualdad de género. ¿Cómo se refleja esto en el judo sueco?
La igualdad de género es, ante todo, una cuestión de derechos humanos. Significa ofrecer a niños y niñas las mismas oportunidades desde edades tempranas, garantizar una representación equilibrada en los puestos de liderazgo y desarrollar programas específicos que apoyen a las mujeres desde el tatami hasta la sala de juntas.
Siempre debemos priorizar la buena gobernanza y actuar conforme a nuestros valores fundamentales. Como referente, es necesario estar presente y ser auténtica. En Suecia no consideramos la igualdad de género como un proyecto temporal, sino como un principio básico que guía todas las decisiones, desde la selección de equipos hasta la gestión institucional. Esto ha contribuido a crear un entorno seguro y acogedor donde todos pueden desarrollarse.
– Aún son relativamente pocas las mujeres que dirigen federaciones nacionales en el deporte. Existe un claro desequilibrio entre hombres y mujeres en el liderazgo deportivo. Afortunadamente, la Federación Internacional de Judo ha implementado políticas importantes para abordar este problema. En su opinión, ¿cuáles son las principales barreras que impiden que más mujeres accedan a puestos de liderazgo?
Persisten varias barreras estructurales y culturales. Muchas mujeres no tienen acceso a las mismas redes de contacto y mentoría de las que tradicionalmente se han beneficiado los hombres. En algunos entornos, las normas de liderazgo siguen marcadas por expectativas obsoletas que no reflejan las realidades diversas de hoy. Hemos trabajado intensamente en el pensamiento crítico sobre normas, incluyendo cuestiones de poder y recursos. Además, muchas mujeres enfrentan una doble carga de responsabilidades profesionales y familiares, lo que hace que el liderazgo sea más exigente si las organizaciones no apoyan activamente el equilibrio entre la vida laboral y personal. Incrementar el liderazgo femenino requiere estrategias deliberadas: procesos de selección transparentes, formación, mentoría y referentes sólidos que inspiren y abran puertas a la próxima generación.
– Como vicepresidenta dentro de las estructuras europeas del judo, ¿qué programas educativos o de desarrollo ha priorizado para las judocas?
Creo firmemente que empoderar a las mujeres en todos los roles fortalece todo el ecosistema del judo. Un deporte prospera cuando su liderazgo y sus participantes reflejan la diversidad de su comunidad. En el judo europeo debemos crear vías sostenibles para las mujeres, no solo como atletas, sino también como entrenadoras, árbitras y dirigentes. Aquí también se trata de diversidad, referentes, buena gobernanza y sostenibilidad a largo plazo.
– En muchos países de Oriente Medio, las mujeres no participan en el deporte o enfrentan restricciones significativas. Me gustaría mencionar mi país, Irán, donde las mujeres en el judo no han podido competir internacionalmente desde 1979 bajo el régimen ideológico. Muchas siguen luchando por sus derechos deportivos básicos, mientras gran parte del mundo deportivo permanece en silencio. Como líder deportiva, ¿cuál es su opinión sobre esta situación?
El deporte debe ser un derecho universal. Es profundamente preocupante que en algunos países las mujeres no puedan participar libremente ni representar a su nación en competiciones internacionales. El judo, en su esencia, enseña respeto, valentía y crecimiento personal, valores que deberían estar al alcance de todos. Admiro a las mujeres que continúan luchando por sus derechos deportivos básicos. Su resiliencia es un poderoso recordatorio de por qué la comunidad deportiva internacional debe mantenerse comprometida con la igualdad y la dignidad humana. Si bien es importante respetar los contextos culturales, creo firmemente que la comunidad deportiva global tiene la responsabilidad de defender el acceso y la equidad para todos los atletas.
– Mirando hacia el futuro, ¿cómo ve la presencia del judo en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028? En París, el judo fue reconocido entre las federaciones líderes. ¿Cómo imagina su desarrollo en el escenario olímpico?
El éxito del judo en París demostró la fortaleza y el atractivo global de nuestro deporte. De cara a Los Ángeles 2028, veo un potencial aún mayor. El judo continúa creciendo en participación, interés mediático y nivel competitivo en todo el mundo.
Nuestro desafío y, al mismo tiempo, nuestra oportunidad, es seguir modernizando el deporte mientras preservamos sus ricas tradiciones. Si invertimos en diversidad, visibilidad, participación juvenil y eventos de alta calidad, estoy convencida de que el judo seguirá siendo uno de los deportes más respetados e inspiradores del programa olímpico.
Kristiina Pekkola, muchas gracias por su tiempo.




