The Curling Group -TCG- ha activado la búsqueda de 25 millones de dólares en una ronda Series A para financiar el crecimiento de Rock League, la primera liga profesional del curling, en una operación que se ha puesto en marcha con el apoyo de un banco de Wall Street y con la intención de cerrarse antes del verano, según ha informado SportBusiness. El primer escaparate para esa captación llegará del 6 al 12 de abril en Toronto, en el TMU Mattamy Athletic Centre, donde la nueva competición celebrará una edición inicial de siete días que se adelantó respecto al plan original para aprovechar el impulso olímpico generado por Milano Cortina 2026.
El movimiento va más allá de una simple ronda financiera. TCG está intentando hacer con el curling lo que otros operadores privados han buscado en deportes de nicho con prestigio internacional: convertir una disciplina con fuerte legitimidad olímpica en un producto más rentable, más global y más adaptable al entretenimiento, a la distribución digital y el patrocinio. Eso no implica desplazar a World Curling, que sigue conservando el control institucional del deporte y ha confirmado una profunda reforma de su estructura competitiva para el ciclo 2026-2030, con Mundiales masculino y femenino ampliados de 13 a 18 equipos, creación de divisiones B y C, continuidad del Europeo A y cambios en la competición júnior. Lo que aparece ahora es otra capa, comercial y audiovisual, que puede convivir con la oficial y ampliar el alcance internacional del curling.
The Curling Group levanta una estructura comercial que el curling no tenía
En abril de 2024, TCG compró a Sportsnet, propiedad de Rogers Sports & Media, el Grand Slam of Curling, la principal serie internacional del deporte, una operación que le entregó también sus derechos globales y una base ya consolidada en la élite competitiva. Meses después comunicó una primera ronda semilla de 5 millones de dólares, liderada por Relay Ventures, y la información posterior sitúa el capital semilla total en 11,3 millones, tras casi 7 millones destinados a la compra del circuito y otros 4,5 millones utilizados para modernizar el producto y sentar las bases de Rock League. Detrás del proyecto figuran perfiles de medios, inversión y negocio deportivo como Nic Sulsky, Mike Cotton, Maryann Turcke, John Albright, John Kawaja y Nicole Musicco, además de inversores y asesores como Jared Allen, George Kittle, T.J. Hockenson, John Morris y Jennifer Jones.
Sobre esa base, TCG ha ido armando un paquete completo de activos: el propio Grand Slam of Curling, la plataforma directa al consumidor Rock Channel, propiedades de contenido y merchandising y ahora una liga global por franquicias. La compañía sostiene que, en la última temporada, el streaming de Rock Channel creció un 168%, el tráfico web se duplicó hasta superar los 2 millones de usuarios y las impresiones sociales aumentaron un 230%. El Grand Slam logró además el mayor número de socios internacionales de difusión de su historia, incorporó su primer partner lineal en Estados Unidos, FanDuel Sports Network, y colocó la final femenina del KIOTI GSOC Tahoe en 316.000 espectadores en Sportsnet, entre las emisiones más vistas del día en Canadá junto a programación de la NHL y la NFL. A la vez, Rock Channel nació en septiembre de 2025 como hub global para directos, archivo y contenido original, con ambición de convertirse en destino permanente del aficionado al curling.
Rock League nace como liga mixta, y otra manera de disfrutar del curling
La nueva competición está pensada para acelerar todavía más esa estrategia. Rock League arrancará con seis franquicias: dos de Canadá (Maple United y Shield Curling Club), dos de Europa (Northern United y Alpine Curling Club), una de Estados Unidos (Frontier Curling Club) y una de Asia-Pacífico (Typhoon Curling Club). Cada equipo tendrá 10 jugadores, cinco hombres y cinco mujeres, en un formato que la propia organización presenta como una liga profesional mixta y global. Todas las franquicias iniciales pertenecen hoy a TCG, pero el plan explicado a potenciales inversores prevé empezar a vender equipos o participaciones a grupos privados a partir de 2028, cuando la compañía espera tener hasta 10 franquicias en funcionamiento, no necesariamente todas en manos privadas.

También cambia la manera de empaquetar el producto. Nic Sulsky ha explicado que Rock League quiere verse y sentirse distinta al curling tradicional de unos Mundiales o de unos Juegos, con un modelo más cercano al entretenimiento en vivo: Fan Fest, música en directo y asientos “sheet side” junto al hielo, similares al courtside del baloncesto, con un bar instalado entre calles para acercar físicamente al público a los jugadores. La lógica es clara: no se trata solo de retransmitir partidos, sino de rediseñar la experiencia para hacerla más vendible a broadcasters, patrocinadores y ciudades sede. En ese marco, Iris Sport Media asesora a TCG en la venta internacional de derechos del Grand Slam y de Rock League, mientras Red Tiger, fundada por los exejecutivos del Manchester United Richard Arnold y Laurence Miller, dirige la estrategia comercial y de franquicias de la nueva liga.
Jugadores, broadcasters y marcas encuentran nuevos incentivos fuera del circuito oficial
El cambio afecta también al incentivo del deportista. En el ecosistema oficial, el jugador compite sobre todo por ranking, títulos, premios y prestigio olímpico, mientras que el modelo que está levantando TCG añade fees potenciales, más exposición, una narrativa más trabajada de marca personal y una maquinaria comercial diseñada para que el valor del atleta no dependa solo de una cita olímpica o de un campeonato mundial. La propia empresa vincula esa oportunidad a los datos que detectó tras Milano Cortina 2026: más del 53% de todo el engagement digital online del curling en la primera semana olímpica se originó en Estados Unidos, y la medalla de plata en dobles mixtos de Korey Dropkin y Cory Thiesse generó picos de atención comparables a momentos deportivos de grandes mercados. Ambos competirán ahora con Frontier Curling Club, igual que el resto de participantes de la final olímpica de dobles mixtos ha quedado integrado en la liga, conectando de forma directa la visibilidad olímpica con el nuevo producto profesional.
Ese salto se apoya, además, en una red de distribución y monetización ya en marcha. CBC Sports emitirá en exclusiva en Canadá más de 40 horas de cobertura en directo de Rock League 2026 a través de sus plataformas digitales, con tres partidos en televisión nacional —playoffs, semifinales y final—, y la compañía da por cercana la firma de un acuerdo global de streaming no exclusivo junto a varios contratos territoriales. En paralelo, el Grand Slam of Curling mantiene un circuito de alto nivel con cinco paradas canadienses para 2026-27, nuevas vías de clasificación mediante satélites y eventos premium como el Crown Royal Players’ Championship, que reparte una bolsa conjunta de 480.000 dólares y reúne a 12 equipos masculinos y 12 femeninos según ranking. Al mismo tiempo, World Curling mantiene su rediseño del ecosistema oficial y TCG amplía su capa comercial con derechos, franquicias, distribución y nuevos formatos sobre una misma base deportiva.
