El 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una jornada que también permite mirar al deporte de alto nivel desde una perspectiva distinta: la de quienes interrumpieron su carrera por un diagnóstico oncológico y, tras el tratamiento, volvieron a competir. En distintas disciplinas y países, varios atletas han convertido ese paréntesis forzado en un punto de inflexión profesional.
El diagnóstico supuso en todos los casos una pausa inmediata, meses de tratamiento y una readaptación progresiva a la exigencia física. Sin embargo, el regreso no fue simbólico. En World Climbing, FIBA 3×3, World Rugby o en grandes ligas norteamericanas como la MLB o la NHL, estos deportistas retomaron la competición internacional y continuaron construyendo su trayectoria deportiva.
Cuando escalar te mantiene en pie
La eslovena Lučka Rakovec tuvo que detener su carrera en 2024 tras ser diagnosticada de cáncer de tiroides en 2023. “Estaba definitivamente en shock; no esperaba escuchar algo así con 23 años”, explicó entonces. La intervención implicó una tiroidectomía total y medicación de por vida para regular las hormonas. Su vuelta al circuito internacional en 2025 fue inmediata y competitiva: final en Innsbruck con octava posición, quinta en Koper y séptima en el Campeonato del Mundo en Seúl. En su regreso confesó: “Es increíble… ha pasado mucho tiempo desde que competía” y también que “sentía que estaba peor cuando no escalaba”, porque escalar “me mantuvo en pie”.
También en escalada, el surcoreano Yunchan Song superó un linfoma de Hodgkin y retomó la competición con objetivos claros. “Mi objetivo actual es volver a escalar con buena salud. Después, LA28”, señaló tras finalizar el tratamiento. Meses después volvió al podio con un bronce en el Campeonato Nacional Juvenil de Corea, una prueba que definió como “muy significativa”. “Estoy muy feliz y agradecido de haber terminado el tratamiento”, afirmó, mientras mantiene revisiones médicas periódicas y apunta a la Copa Nacional y al camino olímpico.

Del diagnóstico al regreso con la camiseta nacional
En baloncesto FIBA 3×3, el jugador bareiní Nasser AlMusawi fue diagnosticado de leucemia en fase inicial a los 16 años. “Me sentí afortunado y desafortunado al mismo tiempo”, recordó sobre aquel momento. Tras el tratamiento regresó a la selección de Bahréin y volvió a competir internacionalmente, entre otras citas en la fase de clasificación de la Asia Cup 3×3 en Singapur. “Representar a Bahréin lo significa todo” y “ese fue el momento en el que supe que realmente había vuelto”, declaró, convencido de que “sé fuerte pase lo que pase” resume su experiencia.
En rugby 7, la brasileña Raquel Kochhann superó un cáncer de mama que requirió cirugía y quimioterapia antes de regresar al circuito internacional con la selección de Brasil. “El médico me dijo que siguiera físicamente activa… seguí creyendo que podía ganarle y lo hice”, explicó tras retomar la competición. Su vuelta la situó de nuevo en torneos internacionales, manteniendo su presencia en el alto nivel del rugby femenino.
Disfrutar más tras el regreso a la competición
En la NHL, el canadiense Mario Lemieux fue diagnosticado de linfoma de Hodgkin en plena carrera profesional. “Da miedo. Cada vez que oyes la palabra cáncer…”, admitió en su momento. Tras el tratamiento, regresó a la competición con los Pittsburgh Penguins, manteniendo su progresión en la liga y prolongando su trayectoria en el hockey hielo norteamericano.
En la MLB, el lanzador estadounidense Jon Lester superó un linfoma de Hodgkin y volvió a los montículos. “Ahora mismo estoy libre de cáncer”, declaró tras finalizar el tratamiento, y añadió que iba a “disfrutar más y no tomarme las pequeñas cosas tan en serio”. Su regreso no fue testimonial: continuó su carrera en las Grandes Ligas durante años. En todos los casos, desde la escalada hasta el rugby o las ligas profesionales norteamericanas, el elemento común es el mismo: diagnóstico, tratamiento y vuelta a la competición. El cáncer pasó a formar parte de su historia personal, pero no puso fin a su recorrido deportivo.




