La Federation of International Bandy -FIB- está realizando una evaluación entre los jugadores para conocer cómo han vivido los principales campeonatos de la última temporada. La iniciativa, impulsada por el FIB Athletes Committee, busca recoger valoraciones y opiniones sobre la organización de los torneos, con el objetivo de mejorar la experiencia de atletas, responsables técnicos, organizadores y público.
La federación parte de una idea sencilla: los campeonatos internacionales no se miden solo por resultados deportivos, sino también por las condiciones que rodean a la competición. Transporte, ubicación de sedes y hoteles, zonas de calentamiento, vestuarios, ceremonias, servicios de apoyo y ambiente competitivo forman parte de la calidad global de un torneo. Escuchar a los jugadores permite detectar qué funciona y qué debe corregirse antes de futuras ediciones.
Las peticiones de los jugadores empiezan a tener respuesta
Después de los World Championships 2025 -WCS-, el Athletes Committee trasladó cinco peticiones principales a los países anfitriones de futuros campeonatos: igualdad de premios y reconocimientos entre géneros, incluidos los MVP y los premios al jugador o jugadora del partido; disponibilidad de bicicletas estáticas para el calentamiento; mesas de masaje; acceso adecuado a gimnasio o instalaciones de calentamiento cerca de la pista o del hotel; y té, bebidas calientes y fruta durante los partidos.
La nueva encuesta se realizó tras los WCS Group A femenino y masculino de Pori, en Finlandia, y los WCS Group B femenino y masculino de Uppsala, en Suecia. Rebecca Draper, presidenta del Athletes Committee, valoró positivamente los resultados y destacó altos niveles de satisfacción en transporte, ubicación de sedes y hoteles, ceremonias previas a los partidos, y zonas de calentamiento y recuperación fuera del hielo.
Pori y Uppsala dejan una valoración positiva
Draper señaló que los atletas están “extremadamente agradecidos” a los países y organizaciones anfitrionas por su hospitalidad, apoyo y dedicación durante los eventos. También destacó que los esfuerzos para atender solicitudes de los jugadores y crear un entorno positivo y acogedor “no pasaron desapercibidos”, y que la inversión de tiempo, cuidado y recursos ayudó a que los campeonatos de Pori y Uppsala fueran memorables dentro y fuera del hielo.
El informe también detectó áreas de mejora. Los jugadores pidieron más tiempo de calentamiento sobre hielo antes de los partidos y señalaron problemas en la organización de vestuarios. Draper reconoció que la agenda de los torneos limita los tiempos disponibles por el número de equipos y encuentros, pero explicó que los atletas quieren, cuando sea posible, más tiempo en pista para preparar los partidos. También apuntó que en una de las sedes los vestuarios fueron poco prácticos y no ofrecieron condiciones iguales entre equipos y géneros, lo que provocó valoraciones bajas.
Ambiente, identidad y una competición más cercana al jugador
Uno de los elementos mejor recibidos en Pori fue la inclusión de canciones individuales o de equipo para celebrar los goles. Los jugadores valoraron ese detalle como un componente personal y distintivo dentro del ambiente del torneo. La música generó energía durante los partidos, reforzó la identidad de los equipos y ayudó a conectar a compañeros, aficionados y atletas de distintos países en una experiencia compartida.
Draper concluyó que los jugadores reconocieron y apreciaron el esfuerzo de los anfitriones por crear una atmósfera competitiva y agradable para todos los participantes. En paralelo, la FIB también avanza en el desarrollo de su programa antidopaje, tras la última reunión online del FIB Anti-Doping Committee -ADC-. La prioridad de 2026 será la implementación del nuevo Código de la World Anti-Doping Agency -WADA-, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, y la actualización de las FIB Anti-Doping Regulations -ADR-. El comité, presidido por Håkan Nyberg e integrado también por Axel Lust y Peter Rönnerfalk, revisó además las estadísticas de controles del primer trimestre de 2026 y la aplicación del Testing Distribution Plan -TDP-, con el objetivo de preparar la evaluación de riesgos y el plan de controles para 2026-2027.
