La IWF reúne tres historias deportivas en su Equipo de Refugiados 2026
Javier Nieto
junio 18, 2026

La Federación Internacional de Halterofilia -IWF- ha anunciado la composición de su Equipo de Refugiados 2026, formado por Ramiro Mora, Clémentine Noumbissi y Fatemah Keshavarz. Los tres halterófilos están establecidos en Gran Bretaña, forman parte del programa de becas para atletas refugiados del Comité Olímpico Internacional -COI- y serán invitados a competir en los Campeonatos del Mundo de la IWF, que se celebrarán en Ningbo, China, del 27 de octubre al 8 de noviembre.

El anuncio confirma una nueva etapa para un proyecto que la IWF puso en marcha en 2023 y que ya ha empezado a construir su propia historia dentro de la halterofilia internacional. Aline de Souza fue la primera atleta refugiada de la federación en competir en un Mundial, en Riyadh 2023, mientras que Yekta Jamali se convirtió en la primera halterófila refugiada de la IWF en ganar una medalla, con el bronce logrado en los Campeonatos del Mundo Júnior de 2024.

Ramiro Mora, de Cuba al escenario olímpico

Ramiro Mora será el nombre con mayor experiencia internacional dentro del equipo. Nacido en Cuba en septiembre de 1997, formó parte del Equipo Olímpico de Refugiados en los Juegos de París 2024 y terminó séptimo en la categoría masculina de 102 kilos. Su total de 376 kilos, con 166 en arrancada y 210 en dos tiempos, mejoró de forma clara el registro que había firmado meses antes en la Copa del Mundo de la IWF en Phuket, donde levantó 359 kilos.

Su historia, sin embargo, no se entiende solo desde la tarima. Mora salió de Cuba en 2019 como parte de un circo inglés y trabajó como trapecista en Blackpool, antes de pedir asilo político en Reino Unido tras participar en una protesta en Londres. En ese proceso, la halterofilia volvió a convertirse en una forma de reconstruir rutina, identidad competitiva y futuro deportivo. En diciembre de 2024 compitió en los Campeonatos del Mundo de Manama en la categoría de 96 kilos y terminó décimo con 369 kilos. En 2025, en la cita de la IWF en Forde, Noruega, fue noveno en 94 kilos.

Noumbissi y Keshavarz, dos caminos distintos hacia el mismo equipo

Clémentine Noumbissi aporta al grupo una trayectoria construida durante años en el alto nivel africano e internacional. Nacida en octubre de 1990, representó a Camerún hasta 2022 y logró resultados relevantes antes de integrarse en el programa de la IWF: fue campeona africana en 2021, oro en los Juegos Africanos de 2019 y bronce en los Juegos de la Commonwealth de 2018. También compitió en los Juegos de Tokio 2020, donde terminó undécima en la categoría femenina de 87 kilos.

Su paso al circuito de atletas refugiados abre una segunda etapa en una carrera que ya había tenido presencia olímpica y continental. Noumbissi ya formó parte del Equipo de Refugiados de la IWF en 2025 y compitió en los Campeonatos del Mundo celebrados en Noruega, donde terminó vigésima en la categoría de 86 kilos. Su continuidad en 2026 permite sostener una trayectoria que cambió de marco competitivo, pero no de ambición deportiva.

Fatemah Keshavarz, la recién llegada

Fatemah Keshavarz es la novedad del equipo y también la más joven del grupo. Nacida en octubre de 2004, representó a Irán hasta 2024 y llegó al programa con resultados importantes en categorías de desarrollo. Fue campeona asiática júnior en 2023, medallista de plata en los Campeonatos Asiáticos del mismo año y octava en los Campeonatos del Mundo Júnior de 2024, en la categoría de 71 kilos.

Su camino deportivo empezó antes en el taekwondo, disciplina en la que llegó a alcanzar el tercer dan, pero terminó encontrando en la halterofilia un espacio más adecuado para competir al máximo nivel. Ahora establecida en Gran Bretaña, Keshavarz ha continuado su carrera pese a dificultades personales y económicas, integrada en el programa de becas para atletas refugiados del Comité Olímpico Internacional -COI-. Su llegada al equipo aporta una mirada de futuro: no solo por su edad, sino porque su carrera todavía está en construcción y el programa puede darle una estructura estable para seguir creciendo.

El Equipo de Refugiados de la IWF estará dirigido por Damjan Canzek como team manager y contará con Hussein Elsettawi como fisioterapeuta. Ningbo será su siguiente parada competitiva, pero también una nueva oportunidad para dar visibilidad a un programa que ya ha pasado de la presentación institucional a los resultados, con presencia en Mundiales, Juegos Olímpicos y podios júnior.