La Federación Francesa de Fútbol (FFF) ha retirado formalmente su apoyo a la reelección de Gianni Infantino como presidente de la FIFA. La decisión, adoptada por unanimidad por su Comité Ejecutivo, cambia la posición que Francia había mantenido hasta ahora y lleva las críticas a la gestión del organismo al terreno electoral, a meses de la votación de 2027.
La federación francesa vincula su decisión a las dudas sobre la gestión y la transparencia de la FIFA, entre ellas las relacionadas con el abandonado proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La retirada del respaldo convierte esas objeciones en una posición oficial de una de las federaciones nacionales con mayor peso en el fútbol mundial.
Un cambio de posición antes del cierre de candidaturas
El calendario da relevancia al movimiento francés. El plazo para presentar candidaturas termina el 18 de noviembre de 2026 y las elecciones están previstas para el 18 de marzo de 2027. Infantino ya ha confirmado su intención de optar a un nuevo mandato, por lo que la decisión de la FFF llega mientras todavía está abierta la posibilidad de que se presenten otros aspirantes.
Francia pasa así de cuestionar la dirección de la FIFA a retirarle su apoyo para las urnas. Es un paso concreto, aunque su alcance electoral dependerá de las decisiones que adopten las demás federaciones y de las candidaturas que finalmente concurran. La posición francesa, por sí sola, no acredita la existencia de un bloque coordinado contra el actual presidente.
La respuesta de las demás federaciones
La decisión se produce en un contexto de creciente presión desde distintos sectores del fútbol europeo sobre las funciones reguladoras y comerciales de la FIFA. A medida que se acerque la votación, las relaciones entre la dirección del organismo, las confederaciones y las federaciones nacionales cobrarán mayor importancia para determinar los apoyos de cada candidato.
Los siguientes pasos permitirán comprobar si la retirada francesa se mantiene como una decisión nacional o encuentra continuidad en otras federaciones. También queda por ver si las discrepancias con Infantino se traducen en una candidatura alternativa capaz de reunir apoyos. Por ahora, el cambio confirmado es el de Francia: su respaldo a la reelección ha terminado.
