La Federation of International Bandy -FIB- aprobó el 17 de enero, durante su Congreso anual celebrado en Pori, Finlandia, la incorporación del Short Bandy como nueva disciplina. Ocho meses después, la primera prueba internacional ha llegado: seis clubes competirán los días 12 y 13 de septiembre en Porrentruy, Suiza, en un torneo piloto destinado a evaluar el formato, la logística y su funcionamiento competitivo. La federación pretende utilizar los resultados para desarrollar futuras competiciones europeas y convertir una modalidad creada hace cinco años en una nueva vía de expansión para el bandy.
El bandy tradicional enfrenta a equipos de once jugadores sobre una superficie de hielo de alrededor de 100 por 60 metros, unas dimensiones similares a las de un campo de fútbol. La necesidad de contar con una instalación tan grande limita su práctica fuera de sus principales mercados. El Short Bandy traslada sus elementos esenciales a una pista convencional de hockey y reduce los equipos a cuatro jugadores de campo y un portero. La FIB considera que conserva una relación más estrecha con el deporte original que el rink bandy y puede ayudar a las federaciones que actualmente participan en el grupo B de los Mundiales, pero carecen de grandes pistas para entrenarse regularmente.
Del hielo grande a una pista de hockey
La modalidad nació en Chequia en 2021 como respuesta a esa carencia. Su creador y secretario general de la Asociación Checa de Bandy, Miroslav Samec, recuerda la pregunta que puso en marcha el proyecto: “¿Cómo trasladar los elementos del bandy sobre hielo grande a una pista de hockey?”. “Nos vimos obligados a entrenarnos en pistas de hockey por la ausencia de grandes superficies de hielo en muchos países europeos. Intentamos descubrir qué condiciones del bandy podían trasladarse al Short Bandy. En junio de 2021 disputamos la primera competición”, explicó.
La falta de instalaciones convirtió aquel experimento en una solución para el calendario doméstico. “Debido a la ausencia de una gran superficie de hielo, jugamos al Short Bandy en la máxima competición de Chequia”, señaló Samec. “Propusimos el nombre porque contemplábamos una posible expansión por todo el mundo”. Sus reglas conservan los disparos desde lejos, los saques de esquina y un penalti similar al del bandy, pero eliminan el juego detrás de la portería. Las metas miden 2,5 por 2,1 metros, un tamaño intermedio entre las utilizadas en el rink bandy y el bandy tradicional. Las bandas portátiles y las porterías plegables permiten además delimitar el terreno sobre una pista de hockey e incluso sobre un estanque o un lago helado.
Una entrada para países sin grandes pistas
Cinco federaciones nacionales ya practican la disciplina: Chequia, Alemania, Hungría, Suiza y Países Bajos. El presidente del Comité Técnico de la FIB, Frank Peters, destaca que esas experiencias han permitido comprobar sus semejanzas con el bandy sobre hielo grande. “Ya existen cinco federaciones nacionales que juegan al Short Bandy. Son Chequia, Alemania, Hungría, Suiza y Países Bajos, y allí observamos muchas experiencias positivas y similitudes con el bandy, pero sobre pistas de hockey”, afirmó.
Peters considera que su reconocimiento oficial puede ampliar tanto la formación de los jugadores como el número de países involucrados. “Existe una gran oportunidad para mejorar como jugador de bandy porque el Short Bandy está mucho más cerca del bandy que el rink bandy. También permite a nuevos países comenzar a desarrollar el deporte, incluso en una pista de hockey”, explicó. El directivo conoce ya una iniciativa para crear una Champions League entre campeones nacionales y tampoco descarta un Mundial: “Puede ser una opción, especialmente si los Mundiales de bandy no se disputan todos los años”. La observación coincide con la cancelación de los campeonatos absolutos de 2027, después de que Suecia, Finlandia y Noruega descartaran organizarlos por razones económicas y propusieran adoptar un calendario bienal. La FIB también encargó a Sportfive la distribución internacional de los derechos audiovisuales del Mundial de 2026 para ampliar su audiencia y su valor comercial.
Una disciplina para compartir sedes olímpicas
El secretario general de la FIB, Attila Adamfi, presentó recientemente el Short Bandy ante el Comité Olímpico Internacional -COI- dentro de la estrategia de la federación para acercarse a los Juegos de Invierno. “El Short Bandy fue presentado recientemente al COI como la disciplina más nueva de la FIB y cumple muchos de los requisitos de la era moderna de los Juegos Olímpicos de Invierno”, explicó. “La última estrategia del COI, ‘Fit for the Future’, está respaldada por características del Short Bandy como la posibilidad de compartir instalaciones y necesitar menos deportistas, pero manteniendo el ADN del bandy”. La FIB contempla 2034 como una posible referencia para sus aspiraciones olímpicas, aunque todavía no existe un procedimiento de inclusión abierto. El bandy únicamente ha aparecido anteriormente en los Juegos como deporte de demostración, en Oslo 1952.
La primera evaluación comenzará en Porrentruy con Noviomagus Lions y Nijmegen Capitals, de Países Bajos; EC Mainzer Wolf, de Alemania; y Rinkball Dübendorf, Bandy Club Grand Chasseral y Bandy Club Val-de-Travers, de Suiza. Si el piloto funciona, sus promotores pretenden recibir a más clubes europeos, proclamar oficialmente a un campeón continental y crear una categoría recreativa para jugadores de diferentes niveles dentro de un ambiente internacional. El torneo permitirá comprobar si el formato puede generar nuevas competiciones sin exigir una gran pista ni delegaciones tan numerosas y si una versión con menos hielo puede proporcionar al bandy un alcance mayor.
