Arabia Saudí estudia retirar cinco estadios del programa de construcción del Mundial de 2034, según una investigación publicada por ‘Semafor’ el 14 de octubre. El Fondo de Inversión Pública -PIF- prepara una reorganización que, sin recintos alternativos, reduciría de quince a diez las instalaciones previstas para el torneo. La propuesta plantea una cuestión para la Federación Internacional de Fútbol Asociación -FIFA-: sus requisitos publicados exigían un mínimo de catorce estadios adecuados. No se ha anunciado una aprobación oficial del recorte y las fuentes del medio señalan que los planes todavía pueden cambiar.
La candidatura con la que el país obtuvo la organización en diciembre de 2024 contemplaba quince estadios en cinco ciudades: Riad, Yeda, Al Khobar, Abha y NEOM. Ese programa sigue publicado en la web oficial e incluía cuatro instalaciones existentes para reformar, tres en construcción y ocho nuevas todavía proyectadas. Retirar proyectos concretos y reducir el número final de estadios son decisiones diferentes: podrían plantearse sustituciones, pero no se ha anunciado un programa alternativo aprobado. La cuestión es cómo se conservarían las condiciones de organización evaluadas al conceder la sede.
Cinco proyectos bajo revisión
Los posibles descartes identificados por ‘Semafor’ son los estadios de NEOM, King Abdullah Economic City, Qiddiya Coast, ROSHN y New Murabba. Todos figuraban en la candidatura original y varios están vinculados a desarrollos inmobiliarios cuya ejecución se ha ralentizado o detenido. El medio relaciona la revisión con el ajuste del gasto del PIF y señala que el fondo y el Ministerio de Deportes no respondieron a sus solicitudes de comentarios.
NEOM ya había protagonizado una investigación anterior. ‘Reuters’ informó el 4 de octubre, citando fuentes conocedoras del proyecto, de que su estadio quedaba paralizado indefinidamente tras los cambios en el desarrollo de The Line. La autoridad saudí responsable del Mundial respondió destacando avances de construcción, sin aclarar específicamente el futuro de ese recinto. Otras obras continúan: el estadio Aramco, en Al Khobar, publica imágenes de progreso hasta septiembre y mantiene su previsión de apertura en 2026. Ese avance impide interpretar la revisión como una paralización general de las infraestructuras del campeonato.
Qué puede cambiar la FIFA
El documento de requisitos para 2034 establece que cualquier candidatura debe proponer al menos catorce estadios adecuados, con capacidades diferenciadas según la fase del torneo. También señala que sus exigencias forman parte del marco jurídico de organización y constituyen obligaciones vinculantes. Sin embargo, precisa que ofrece una descripción general y prevé una versión definitiva posterior. El mínimo de catorce es la referencia pública documentada; no se ha localizado una autorización de la FIFA para reducirlo a diez. Evaluar cualquier modificación exige conocer los requisitos finalmente aplicables y el procedimiento utilizado para aprobarla.
Reducir instalaciones puede limitar inversión y evitar recintos con escaso uso posterior, pero también concentra las exigencias del campeonato. Con menos estadios habría que revisar la distribución de partidos, los intervalos para recuperar el césped y la capacidad de los servicios de transporte, seguridad y atención a los aficionados. Son consecuencias que dependerían del calendario y de las características de las sedes restantes, no una prueba de que diez estadios resulten automáticamente inviables. La valoración institucional debe distinguir entre simplificar diseños o sustituir proyectos y aceptar una reducción del número exigido.
Del ajuste financiero a los compromisos de organización
Según ‘Semafor’, las autoridades saudíes preparan una propuesta revisada para presentar a la FIFA. Mantener el número mediante alternativas, desarrollar instalaciones menos complejas o solicitar una modificación de los requisitos son escenarios posibles, no decisiones anunciadas. La cuestión de gobernanza es qué justificación técnica y económica acompañaría al cambio y cómo se explicaría su compatibilidad con los compromisos originales. Modificar el programa no implica por sí mismo incumplirlo, pero aceptar condiciones diferentes requeriría precisar qué cambia, quién lo autoriza y cómo se garantiza la capacidad de organización.
La Copa de Asia de 2027 ofrece una referencia próxima para algunas instalaciones, entre ellas Aramco, aunque su situación debe analizarse por separado. El comité organizador reafirmó el viernes que los preparativos mantienen el calendario previsto, pese a las preocupaciones regionales de seguridad. Esa cuestión no demuestra la causa de los posibles recortes de 2034. Para el Mundial, la información decisiva será el programa formal de estadios, las alternativas que pudiera incorporar y la respuesta de la FIFA: permitirán comprobar si se modifican proyectos concretos o también las exigencias con las que se adjudicó la organización.
