Las disculpas de Gianni Infantino no sirven para que Europa siga presionando para cambiar FIFA
Víctor García
octubre 16, 2026

Las disculpas de Gianni Infantino no han cerrado la crisis de la FIFA. El Consejo celebrado el jueves 15 de octubre en Zúrich terminó con dirigentes europeos reclamando explicaciones sobre el abandonado proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y el caso Folarin Balogun. La reunión abrió un proceso de reformas, pero dejó pendiente la documentación que sus críticos consideran necesaria para examinar las decisiones del presidente.

Debbie Hewitt, presidenta de la federación inglesa y vicepresidenta de la FIFA, vinculó la continuidad de Infantino a esas respuestas: «Si no responde a esas preguntas, no es apto para ser presidente de la FIFA», declaró, según recoge ‘Associated Press’. Bernd Neuendorf, presidente de la federación alemana, también salió insatisfecho y reclamó un relevo capaz de recuperar la credibilidad de la organización. La oposición volvió a expresarse públicamente desde el propio Consejo.

Las disculpas no resuelven el caso FFE

La versión oficial sitúa las disculpas en los errores de gestión y comunicación del FFE, la iniciativa de inversión privada que provocó el enfrentamiento. La FIFA afirma que el proyecto está retirado definitivamente y justifica la confidencialidad de sus detalles por procedimientos judiciales abiertos en Estados Unidos. Reconocer fallos en la consulta supone una concesión política, pero deja sin resolver el alcance de las decisiones adoptadas y la información a la que podrán acceder los consejeros.

El caso Balogun tampoco quedó cerrado. Según ‘The Guardian’, el Consejo aplazó la reforma disciplinaria propuesta hasta recibir más información. El comunicado oficial confirma que la Comisión Jurídica revisará los procedimientos y presentará sus conclusiones en diciembre. El debate afecta a la decisión de dejar en suspenso la sanción del delantero estadounidense durante el Mundial: modificar las normas futuras no explica, por sí solo, cómo se aplicaron las anteriores.

La reforma queda en manos de un nuevo grupo de trabajo

La FIFA confirmó un grupo de trabajo con representación de las confederaciones para revisar su funcionamiento. ‘The Guardian’ sitúa a Salman bin Ibrahim Al Khalifa al frente. El comunicado no detalla su composición completa ni sus facultades. Ahí se concentra ahora parte del conflicto: una revisión interna puede facilitar acuerdos, pero su credibilidad dependerá de que permita examinar las decisiones discutidas y establecer controles efectivos sobre la presidencia.

En paralelo, la FIFA presentó un programa que elevaría la financiación de desarrollo a 6.350 millones de dólares en 2027–2030, con 25 millones por federación. Las condiciones deben concretarse en diciembre y someterse al Congreso de marzo de 2027. El anuncio ofrece una vía de entendimiento económico, aunque todavía no equivale a una autorización definitiva de todos los pagos ni resuelve las exigencias de transparencia.

El calendario añade presión: el plazo para presentar candidaturas presidenciales termina el 18 de noviembre, antes del siguiente Consejo previsto para el 16 de diciembre en Doha. Según ‘Associated Press’, Infantino conserva apoyos explícitos entre dirigentes africanos. Sus críticos afrontan así dos tareas distintas: conseguir respuestas y construir una alternativa electoral. La apertura de una reforma no garantiza ninguna de las dos, y parte de las explicaciones podría llegar cuando el plazo para competir por la presidencia ya esté cerrado.