¿Cuánto valen los nuevos equipos de la NBA?
Juan José Saldaña
marzo 26, 2026

La NBA vuelve a abrir la puerta a su crecimiento con un movimiento que combina deporte, negocio y visión de futuro. La aprobación para explorar una expansión hacia 32 franquicias no solo responde a una lógica competitiva, sino también a una oportunidad económica de gran escala. En el centro de la conversación ya no están solo las ciudades elegidas —Las Vegas y Seattle—, sino el valor que representa ingresar a una de las ligas más rentables del mundo.

El proceso, que apunta a concretarse para la temporada 2028-2029, contempla un análisis profundo de mercados, propietarios e infraestructura, liderado por la firma PJT Partners. En este contexto, la expansión deja de ser una simple incorporación de equipos para transformarse en una operación financiera compleja, donde cada decisión impacta en la valorización global de la liga y en la distribución de ingresos entre sus actuales franquicias.

Un negocio de miles de millones: el precio de entrar a la NBA

Ingresar a la NBA no es solo una cuestión deportiva, es una inversión que se mide en cifras históricas. La liga proyecta recaudar alrededor de 15.000 millones de dólares por los derechos de entrada de las dos nuevas franquicias, lo que marca un salto significativo respecto a expansiones anteriores. Cada nuevo equipo deberá pagar una cifra que redefine el estándar del mercado, consolidando a la NBA como una de las propiedades deportivas más valiosas del planeta.

Este crecimiento también se explica por el contexto actual de la liga, donde el valor promedio de una franquicia supera los 5.500 millones de dólares. La comparación con Charlotte Bobcats —cuando ingresaron por 300 millones en 2004— evidencia la magnitud del cambio. Hoy, formar parte de la NBA implica acceder a un ecosistema global de ingresos por televisión, patrocinios y expansión internacional que multiplica exponencialmente su valor.

Expansión estratégica: mercados, ingresos y visión global

La elección de Las Vegas y Seattle no es casual. Ambas ciudades representan mercados consolidados, con infraestructura, tradición deportiva y potencial comercial. La liga, bajo el liderazgo de Adam Silver, busca minimizar riesgos y maximizar el impacto económico, apostando por plazas que ya han demostrado su capacidad de sostener proyectos deportivos de alto nivel.

A esto se suma una estrategia más amplia que trasciende el territorio estadounidense. La NBA no solo crece en número de equipos, sino también en alcance global, con iniciativas como su proyecto de liga europea junto a la FIBA. En este escenario, la expansión hacia 32 franquicias se integra en una visión de negocio donde cada nuevo equipo no solo compite en la cancha, sino que también amplía el mapa económico y cultural de la liga.