El pulso deportivo del continente comienza a latir con fuerza en Perú, que se prepara para recibir a más de 4.000 atletas en los Juegos Bolivarianos Ayacucho–Lima 2025, del 22 de noviembre al 7 de diciembre. A tan solo días del inicio, la emoción y la expectación se mezclan en el ambiente, en un país que ha hecho del deporte una celebración de identidad y orgullo. Lima, Ayacucho, Callao e Ica serán el escenario de un evento que no solo pondrá a prueba la excelencia deportiva, sino también la capacidad organizativa y el espíritu de unidad del pueblo peruano.
Este certamen, que marca la vigésima edición de los Juegos Bolivarianos, será el último gran evento deportivo de 2025 y reunirá a 17 países en una cita que trasciende lo competitivo para convertirse en un homenaje a la integración latinoamericana. Además de las naciones bolivarianas —Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela—, se suman países invitados como Chile, Costa Rica, Curazao, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Paraguay, República Dominicana, Trinidad y Tobago y Uruguay. Un mosaico cultural y deportivo que promete escribir un nuevo capítulo en la historia del olimpismo regional.
Una fiesta de integración y legado deportivo
El presidente de la Organización Deportiva Bolivariana (ODEBO), Baltazar Medina, destacó el valor simbólico de esta edición, que refleja la unión y el desarrollo del deporte en la región. “Congregar a más de 4.000 atletas de todas las delegaciones bolivarianas e invitadas en el evento deportivo más importante de nuestro calendario es un gran logro”, afirmó. Para Medina, los Juegos representan una oportunidad de fortalecer los lazos entre países hermanos y dejar una huella de cooperación que trasciende el podio y las medallas.
El reconocimiento también se extendió al esfuerzo conjunto del Comité Organizador, el Comité Olímpico del Perú (COP), el Instituto Peruano del Deporte (IPD) y el Gobierno Nacional, pilares que han hecho posible la concreción de este encuentro. Su compromiso ha permitido que la logística, la infraestructura y la planificación estén a la altura de un evento continental, demostrando una vez más que Perú posee la capacidad y la experiencia para albergar competencias de alto nivel, con miras a los próximos Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Perú, anfitrión y protagonista del espíritu bolivariano
Para el Comité Olímpico Peruano, los Juegos serán una oportunidad única de mostrar al mundo la pasión y el talento del país anfitrión. Su presidente, Renzo Manyari, expresó que el evento será una vitrina para que los peruanos acompañen a sus atletas y vivan la emoción del deporte en casa. “Perú quiere ser protagonista de estos Juegos, por eso participaremos con nuestra mejor gente. Esperamos que todos los peruanos sean parte de este evento y que apoyen a nuestros atletas tal como lo han hecho siempre”, señaló con orgullo.
Entre los deportistas nacionales que darán brillo a la competencia destaca la presencia del navegante Stefano Peschiera, medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024, símbolo del alto nivel competitivo que se espera ver en cada disciplina. Con la inauguración programada para el 22 de noviembre en el Estadio Las Américas de Ayacucho, los Juegos Bolivarianos Ayacucho–Lima 2025 prometen ser una experiencia que combine emoción, historia y la fuerza de un continente unido por el deporte.




