Davos analiza el presente y futuro del deporte como potencia económica global
Juan José Saldaña
enero 25, 2026

La industria del deporte dejó de ser observada únicamente como un fenómeno cultural y competitivo para entrar de lleno en la agenda de los principales líderes mundiales. Así lo refleja la publicación de Sports For People And Planet, el informe elaborado por el World Economic Forum (WEF) junto a la consultora Oliver Wyman, presentado en el marco de la reunión anual de Davos entre el 19 y el 23 de enero.

El documento, construido a partir de más de 130 fuentes documentales y consultas a más de 125 organizaciones, desmenuza la arquitectura de una industria que en 2025 ya genera 2,3 billones de dólares. En sus páginas no solo se cuantifica su peso actual, sino que se proyecta un horizonte en el que el deporte podría convertirse en un sector de 8,8 billones en 2050, siempre que logre sortear amenazas que hoy ponen en riesgo cerca del 20% de su facturación: el descenso de la actividad física y el impacto del cambio climático.

Las cuatro patas de una industria multibillonaria

Para el WEF, la economía del deporte se sostiene sobre cuatro industrias ‘core’: el deporte profesional y de élite, el deporte participativo y la actividad física, los bienes deportivos y el turismo deportivo. Este último, lejos de lo que podría suponerse, es el principal generador de ingresos, con 672.000 millones de dólares en 2025 (34%), muy por encima de los 140.000 millones que aporta el deporte profesional (7%).

A estas se suman cinco industrias conectadas —retransmisiones en directo, juego, nutrición, software tecnológico y ‘wearables’, y servicios deportivos— cuya facturación se ha triplicado desde 2016, alcanzando cifras donde el juego, entre videojuegos deportivos y apuestas, representa el 39% de los ingresos. Sobre esta base, el informe identifica cuatro vías de crecimiento: potenciar el turismo deportivo, consolidar al deporte como activo de inversión, acelerar la expansión del deporte femenino y equilibrar el desarrollo con economías emergentes.

Salud, clima y los límites del crecimiento

Sin embargo, el análisis no se limita a las oportunidades. El informe advierte que un tercio de los adultos no realiza la actividad física recomendada por las autoridades sanitarias, un dato que erosiona la base de consumidores que sostiene el turismo deportivo, la venta de productos y la fidelidad a largo plazo. Esta tendencia, lejos de estabilizarse, continúa en aumento.

A esto se suma la vulnerabilidad ambiental de la propia industria. El 90% de la explotación de derechos audiovisuales y el 76% de los ingresos por patrocinio dependen de actividades al aire libre, cada vez más expuestas a eventos climáticos extremos. El documento también señala el impacto ambiental del deporte: desde las 100.000 toneladas de material deportivo que terminan en vertederos cada año en el Reino Unido, hasta los 325 millones de pelotas de tenis que se desechan anualmente sin posibilidad de reciclaje. Frente a este escenario, el WEF plantea tres caminos: mejorar la gestión de recursos y la economía circular, integrar el deporte en el desarrollo urbano sostenible y orientar la inversión hacia modelos responsables.

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