The Sunday Times de Londres informó que al menos 16.500 personas han muerto y más de 330.000 han resultado heridas en una reciente ola de violencia en Irán, tras lo que describe como una masacre a escala nacional perpetrada por fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Las estimaciones iniciales variaron considerablemente. CBS News situó el número de muertos en cerca de 20.000, mientras que el canal persa Iran International informó de más de 12.000 fallecidos.
Según múltiples fuentes, la violencia estalló después de que el príncipe heredero Reza Pahlavi llamara a los iraníes a participar en manifestaciones pacíficas. Entre las noches del 8 y el 12 de enero, fuerzas del IRGC abrieron fuego contra manifestantes en más de 170 ciudades y localidades de todo el país.
Testigos presenciales y organizaciones de derechos humanos aseguran que las fuerzas de seguridad del régimen y unidades del IRGC utilizaron munición real contra los manifestantes, asaltaron hospitales, retiraron por la fuerza a los heridos y retuvieron los cuerpos de las víctimas, impidiendo que fueran entregados a sus familias. Las autoridades también impusieron apagones generalizados de internet, restringiendo gravemente el flujo de información. Como consecuencia, muchas víctimas siguen sin ser identificadas.
Entre los fallecidos figuran numerosos deportistas, incluidos miembros de selecciones nacionales, entrenadores y árbitros. Pese a los llamamientos públicos de figuras destacadas como Paolo Maldini, ex capitán del AC Milan y de la selección italiana; Heshmat Mohajerani, histórico ex seleccionador de Irán; Ali Karimi, ex centrocampista del Bayern de Múnich; y los medallistas olímpicos Kimia Alizadeh y Saeid Mollaei, las federaciones deportivas internacionales y el Comité Olímpico Internacional han permanecido hasta ahora en silencio.

Rebin Moradi
A continuación se presenta una lista de atletas, entrenadores y árbitros identificados hasta el 20 de enero de 2026, que, según los informes, fueron abatidos por el IRGC o por fuerzas de seguridad del régimen mientras participaban en protestas pacíficas en sus ciudades de origen:
Shayan Shakeri, taekwondista de Rasht y miembro de la selección juvenil nacional de Irán.
Amir Mohammad Karami, taekwondista de Marvdasht y exintegrante de la selección juvenil.
Hassan Ghasemi, entrenador y árbitro de kárate de Isfahán, asesinado en esa ciudad.
Arshia Ahmadpour, boxeador de 18 años, de Baharestan, Isfahán.
Sara Behboudi, montañista de 45 años, asesinada en Rasht.
Mojtaba Tarshiz, futbolista profesional que militó en Tractor y Nassaji en la liga iraní. Murió junto a su esposa, Arezu Madani, tras acudir juntos a una protesta. Testigos afirmaron que Arezu fue abatida primero y que, cuando Mojtaba intentó protegerla, fuerzas del Basij del IRGC abrieron fuego contra él. Ambos fallecieron en el lugar.
Shahram Maghsoudi, campeón nacional iraní de halterofilia, asesinado en Isfahán.
Rebin Moradi, jugador de 17 años del equipo juvenil del Saipa, asesinado en Teherán.
Masoud Zatparvar, halterófilo y campeón iraní de culturismo, asesinado en Rasht.
Sahba Rashtian, árbitra de fútbol femenino, asesinada en Isfahán.
Ahmad Khosravani, jugador de baloncesto de 21 años, asesinado en Teherán.
Arnika Dabbagh, nadadora de 15 años y medallista, asesinada en la ciudad norteña de Gorgan.
Mehdi Lavasani, entrenador del Mahan Novin FC y exjugador de Parseh Teherán y Torbat-e Yazd, fue asesinado en Karaj.
Afshin Miyarkiani, campeón, árbitro y entrenador de taekwondo, resultó herido inicialmente mientras ayudaba a manifestantes en Chalus, antes de ser abatido por tres disparos de munición real.
Mohammad Hajipour, exguardameta de la selección nacional de fútbol playa de Irán, fue asesinado por fuerzas de la República Islámica en la ciudad de Rasht durante el levantamiento nacional iraní.
Shahab Fallahpour, un luchador de 19 años, fue asesinado por el disparo de un francotirador en Andimeshk.

Reza Ghasemi
Reza Ghasemi, atleta olímpico iraní que compitió en los Juegos de Londres 2012 y Río 2016, y ex poseedor del récord nacional de los 100 metros, ha condenado la represión violenta del régimen contra las protestas en todo el país, acusando a las autoridades de matar civiles y silenciar a la nación.
En un comunicado publicado en redes sociales, Ghasemi afirmó que la historia recordará el derramamiento de sangre cometido por el sistema gobernante en Irán.
“La historia registrará que el régimen de Jamenei derramó la sangre de personas inocentes en las calles”, escribió.
El atleta describió las protestas como un levantamiento nacional, aplastado —según denunció— en medio del silencio de los organismos internacionales de derechos humanos y con el respaldo de China y Rusia al liderazgo iraní.
Ghasemi también acusó a las autoridades de aislar a Irán del mundo exterior mediante la imposición de apagones masivos en las comunicaciones.
“La historia escribirá cómo el régimen cortó la conexión de Irán con el mundo, silenció la voz de una nación y mató a personas indefensas en las calles”, afirmó.




