E1 busca inversores para que sus barcos eléctricos rompan la barrera del gran público
Javier Nieto
junio 15, 2026

La E1 Electric Powerboat Racing busca nuevos inversores para acelerar el crecimiento de su campeonato de lanchas eléctricas, una disciplina que ha conseguido atraer celebridades, ciudades y grandes socios en muy poco tiempo, pero que todavía necesita romper la barrera del gran público. La competición, impulsada por Alejandro Agag y Rodi Basso, quiere financiar nuevos barcos, ampliar equipos y reforzar un calendario internacional que aspira a consolidar el primer campeonato mundial de embarcaciones eléctricas.

El proyecto resume bien la doble cara de muchas disciplinas emergentes. E1 tiene una tecnología diferencial, un relato de sostenibilidad, sedes atractivas y propietarios de equipos con enorme capacidad mediática, pero sigue peleando por convertir la atención inicial en audiencias, ingresos recurrentes, patrocinios sólidos y seguimiento deportivo. Su reto ya no es demostrar que puede existir, sino construir una competición reconocible más allá del impacto de sus nombres famosos.

El PIF sostiene el proyecto mientras E1 busca nuevo capital

El Public Investment Fund -PIF- de Arabia Saudí es uno de los grandes apoyos estructurales del campeonato. Su presencia se enmarca en Electric 360, la alianza anunciada en 2024 para apoyar el crecimiento de tres plataformas de competición eléctrica: Formula E, Extreme E y E1. Para la categoría de barcos eléctricos, ese respaldo ha aportado músculo institucional y financiero, además de situar la competición dentro de una estrategia más amplia vinculada a movilidad eléctrica, innovación y deporte global.

La búsqueda de nuevo capital, sin embargo, muestra que E1 entra ahora en una fase distinta. Reuters informó de que el campeonato trabaja con Rothschild & Co. para captar unos 20 millones de euros, con el objetivo de financiar una segunda flota de barcos, facilitar la expansión logística y ampliar su presencia en mercados como Asia y América. La hoja de ruta pasa por crecer de nueve a doce equipos, avanzar hacia quince carreras y alcanzar una valoración de 500 millones de euros en 2030.

Famosos, equipos y el valor de la atención

La otra gran palanca del campeonato ha sido la entrada de figuras del deporte, la música y el entretenimiento como propietarios o copropietarios de equipos. Tom Brady, Rafael Nadal, LeBron James, Will Smith, Marc Anthony, Steve Aoki, Virat Kohli, Didier Drogba y Marcelo Claure forman parte de un ecosistema que ha permitido a E1 conseguir visibilidad internacional desde sus primeras temporadas. En una disciplina nueva, esa atención funciona como puerta de entrada para sedes, patrocinadores y audiencias que quizá no llegarían solo por el atractivo deportivo.

La incorporación de Thibaut Courtois como copropietario de Team Sierra refuerza esa línea y muestra cómo E1 intenta conectar también con el lenguaje de los nuevos inversores deportivos. El portero del Real Madrid y de Bélgica se sumó al proyecto junto a Sierra Racing Club, en una operación vinculada al entorno de NXTPLAY Capital, plataforma de inversión deportiva de la que es cofundador. El movimiento encaja con una tendencia más amplia: convertir equipos de nuevas disciplinas en activos con identidad propia, potencial comercial y recorrido internacional.

El reto de convertir un escaparate en una disciplina estable

El atractivo visual no elimina la dificultad de crear un campeonato desde cero. Agag ha reconocido que uno de los grandes retos de cualquier nueva competición es superar la barrera mediática: conseguir retransmisiones, llegar a grandes audiencias y construir ingresos sin depender al principio de los derechos audiovisuales. La experiencia de otros proyectos eléctricos demuestra que la sostenibilidad y la innovación no bastan por sí solas si no se convierten en hábitos de consumo deportivo.

E1 intenta resolver esa ecuación con un modelo basado en sedes costeras, hospitalidad, patrocinadores locales, turismo y propietarios famosos. A diferencia de otros formatos que buscaron localizaciones remotas, el campeonato apuesta por ciudades y destinos con interés en asociarse a tecnología, sostenibilidad y promoción internacional. Ese enfoque permite que cada evento sea también una plataforma de ciudad, aunque el siguiente paso sigue siendo ampliar la comunidad de aficionados y convertir cada carrera en una cita reconocible dentro del calendario deportivo.

La temporada 2026 está planteada con ocho carreras en cuatro continentes, con paradas en Jeddah, Lake Como, Dubrovnik, Monaco, Lagos, Miami y Bahamas, además de una sede pendiente de confirmación. El calendario muestra que E1 ya ha logrado reunir capital simbólico, socios, barcos, propietarios famosos y destinos internacionales; ahora busca el capital financiero y deportivo necesario para que sus lanchas eléctricas dejen de ser una promesa llamativa y se conviertan en una disciplina con público, continuidad e ingresos propios.