El ataque de Rusia a Sebastian Coe en su carrera por volver al atletismo mundial
Víctor García
septiembre 9, 2026

“Coe tiene algo personal contra nosotros”. La acusación de la federación rusa de atletismo, RusAF, pone nombre propio a un conflicto que lleva años apartando a sus deportistas de las competiciones internacionales. Las declaraciones son de esta semana y atribuyen al presidente de World Athletics una responsabilidad personal en el bloqueo de su regreso. Es la interpretación de la federación rusa, no algo acreditado.

Las críticas acompañan una ofensiva ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). RusAF presentó el 9 de julio un recurso contra la prolongación de la exclusión de sus atletas y anunció el 10 de agosto otro contra las restricciones que afectan a la propia federación. Son dos reclamaciones relacionadas, con destinatarios distintos: quienes quieren volver a competir y la organización que pretende recuperar el ejercicio de sus derechos internacionales.

El dopaje se resolvió; la exclusión continuó

Para entender la situación hay que volver al 23 de marzo de 2023. Aquel día, World Athletics aprobó la reinstauración de RusAF después de siete años de suspensión por graves infracciones institucionales de dopaje. La decisión llegó tras comprobar el cumplimiento de los requisitos de readmisión e incluyó condiciones de supervisión. Sin embargo, los atletas rusos y bielorrusos siguieron fuera por las restricciones adoptadas a raíz de la invasión de Ucrania. La federación había superado un expediente, pero sus deportistas no recuperaban por ello el acceso a las pistas internacionales.

World Athletics mantuvo esa posición en julio de 2026. En agosto, Coe anunció que acudiría al TAS para defenderla y reivindicó la capacidad de las federaciones internacionales para decidir quién puede participar en sus competiciones. Su argumento se apoya en la integridad deportiva y en las dificultades que la guerra continúa imponiendo a los atletas ucranianos. Frente a la acusación rusa de un veto personal, el organismo defiende una decisión sobre las condiciones de la competición.

El regreso ruso avanza a distintas velocidades

Mientras el atletismo mantiene su exclusión, otras disciplinas han cambiado de criterio. El 7 de julio, el COI levantó provisionalmente la suspensión del Comité Olímpico Ruso y dejó de considerar aplicables sus anteriores recomendaciones sobre la participación de atletas y equipos rusos. La decisión modificó el marco olímpico, pero su aplicación ha seguido caminos diferentes según el deporte. La Federación Internacional de Bandy, por ejemplo, recogió expresamente ese cambio en su comunicación del día siguiente.

El balonmano ofrece otro ejemplo concreto. El 15 de julio, la IHF anunció la retirada de la prohibición que afectaba a equipos, oficiales y otros representantes de Rusia y Bielorrusia en sus actividades, alineándose con las decisiones del COI. Esa apertura convive con la posición de World Athletics. Para un deportista ruso, la posibilidad de regresar depende así de la disciplina que practica y de las decisiones de su federación internacional.

RusAF sitúa Los Ángeles 2028 entre sus objetivos y quiere recuperar a tiempo el acceso a la clasificación olímpica. Las declaraciones contra Coe elevan el tono, pero los recursos deberán resolverse por sus argumentos y por las normas aplicables. Para quienes siguen entrenando en Rusia, el resultado útil de esta disputa será una fecha de regreso: la que les permita volver a medirse con los rivales que hoy compiten sin ellos.