El COI ante dos controversias consecutivas durante Milano Cortina vinculadas al conflicto entre Ucrania y Rusia
Javier Nieto
febrero 21, 2026

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Heorhii Tykhyi, exigió una investigación interna al Comité Olímpico Internacional -COI- después de que una ciudadana rusa fuera seleccionada para portar el cartel de Ucrania durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026. “El hecho de que el Comité Olímpico Internacional eligiera a una persona rusa para portar el cartel de Ucrania es despreciable. Va más allá de cualquier moral humana o de cualquier principio. Es simplemente difícil de describir”, afirmó durante una comparecencia oficial el 18 de febrero. El Gobierno ucraniano también solicitó una disculpa formal y pidió identificar a los responsables de la decisión.

El incidente se produjo días después de otro episodio que ya había situado al COI en el centro de la relación institucional con Ucrania durante estos Juegos, cuando el piloto de skeleton ucraniano Vladyslav Heraskevych fue descalificado por utilizar un casco con imágenes de víctimas de la guerra. En aquel caso, el organismo olímpico fundamentó su decisión en la normativa sobre neutralidad política y simbología. La elección de una voluntaria rusa para encabezar la delegación ucraniana introdujo una cuestión distinta, vinculada al protocolo ceremonial y su dimensión simbólica. Ambos episodios se desarrollaron en el mismo ciclo olímpico, en un contexto en el que el movimiento olímpico mantenía sus principios de neutralidad mientras Ucrania trasladaba formalmente su posición institucional y solicitaba explicaciones sobre decisiones adoptadas durante los Juegos.

La elección de la voluntaria y la reacción del Gobierno ucraniano

La controversia se originó durante la ceremonia inaugural celebrada en el estadio de San Siro, cuando Anastasia Kucherova, arquitecta nacida en Rusia y residente en Milán desde hacía más de catorce años, portó el cartel con el nombre de Ucrania al frente de los cinco atletas de la delegación. Según la organización, los voluntarios fueron asignados inicialmente de forma aleatoria, aunque pudieron expresar preferencias. Kucherova eligió encabezar a Ucrania, y su nacionalidad no fue anunciada ni resultó evidente durante el acto.

Tras conocerse el origen de la voluntaria, el Gobierno ucraniano denunció la decisión como contraria a los principios que suelen aplicarse en competiciones internacionales. Tykhyi señaló que, en contextos de conflicto armado, los organizadores suelen evitar situaciones que puedan generar contacto simbólico entre países enfrentados. “Todo el mundo sabe que en las grandes competiciones deportivas, los países que están en guerra suelen mantenerse separados. Esta es una grave violación de la Carta Olímpica y de los principios del deporte internacional”, declaró.

La explicación de la voluntaria: «No todos pensamos igual»

Anastasia Kucherova explicó posteriormente que había elegido representar a Ucrania de forma consciente. “Cuando caminas junto a estas personas, entiendes que tienen todo el derecho a sentir odio hacia cualquier ruso. Sin embargo, creo que es importante hacer incluso un pequeño gesto para mostrar que quizá no todas las personas piensan igual”, afirmó. La voluntaria añadió que llevaba más de una década viviendo en Italia y que no había regresado a Rusia desde 2018.

El papel de los voluntarios en las ceremonias forma parte del protocolo habitual de los Juegos Olímpicos y no implica representación oficial ni relación directa con las delegaciones. Sin embargo, el significado simbólico de estos actos adquirió una dimensión distinta en el contexto de la guerra iniciada por Rusia contra Ucrania en 2022. La petición formal de Kiev para que el COI investigara la decisión abrió un proceso interno en el que el organismo debía determinar si se habían seguido los procedimientos establecidos.

Un contexto que se extiende hacia los Juegos Paralímpicos

La controversia se produjo además en paralelo a la decisión del Comité Paralímpico Internacional -IPC- de autorizar la participación de diez atletas —seis rusos y cuatro bielorrusos— bajo sus banderas nacionales en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026, que se celebrarán del 6 al 15 de marzo. El Gobierno ucraniano anunció que sus representantes oficiales no asistirían a los Juegos Paralímpicos de Invierno como señal de protesta después de que el Comité Paralímpico Internacional autorizara la participación de deportistas rusos bajo su bandera nacional.

El ministro de Deportes de Ucrania, Matviy Bidny, calificó aquella decisión como “escandalosa” y acusó a Rusia de utilizar el deporte como herramienta política, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores había ordenado a sus embajadores trasladar su rechazo a otros países. En este contexto, la elección de la voluntaria en la ceremonia inaugural olímpica se sumó a una serie de episodios que situaron al movimiento olímpico ante decisiones con implicaciones institucionales más allá del ámbito deportivo, mientras el Comité Olímpico Internacional evaluaba su respuesta a las demandas formales presentadas por Ucrania.

Últimas Noticias