El Día Internacional contra la Corrupción marcó un hito para el movimiento olímpico, cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) anunció la creación de la Unidad Conjunta de Integridad, un mecanismo destinado a reforzar la transparencia y el juego limpio de cara a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. Esta iniciativa surge en un momento en el que la confianza en las grandes competencias deportivas exige no solo vigilancia, sino también una capacidad real de respuesta coordinada frente a posibles conductas indebidas. Con este anuncio, el COI busca transmitir un mensaje claro: la integridad es parte esencial de la experiencia olímpica.
En colaboración con el Comité Organizador de Milano Cortina 2026, esta unidad comenzará a operar plenamente desde la apertura de las Villas Olímpicas, el 30 de enero de 2026, hasta su clausura el 24 de febrero. Su función principal será asegurar un sistema ágil de intercambio de información entre los organismos disciplinarios y las autoridades competentes, siguiendo un modelo que ha demostrado eficacia desde Londres 2012. Voces internas del COI, como la del director de Ética y Cumplimiento, Giuseppe Deleonardis, han reforzado la relevancia de este trabajo coordinado para anticipar, detectar y manejar de manera responsable cualquier indicio de mala conducta.
Colaboración estratégica para garantizar la integridad
El planteamiento detrás de la Unidad Conjunta de Integridad contempla un abordaje amplio de las posibles vulneraciones al espíritu olímpico. Deleonardis ha destacado que las amenazas a la integridad pueden presentarse en formas diversas —desde manipulación de competencias hasta sobornos o comportamientos inapropiados de personas acreditadas—, y que el COI trabajará estrechamente con la policía, el sistema judicial italiano y otras autoridades para compartir información que permita actuar con rapidez. La estructura colaborativa se ha diseñado para responder a escenarios complejos, ampliando la capacidad del movimiento olímpico para enfrentar situaciones que puedan comprometer la confianza en los Juegos.
Esta articulación se inspira en la experiencia positiva acumulada en ediciones recientes, particularmente en París 2024, donde la preparación basada en escenarios permitió definir roles claros entre las distintas partes involucradas. Para Milano Cortina 2026, la expectativa es consolidar un modelo aún más robusto, apoyado en organismos internacionales y en una red de especialistas con trayectoria en investigaciones, controles y cumplimiento. Figuras como Friedrich Martens, jefe de la Unidad OM PMC, han subrayado la importancia de esta red para mantener una vigilancia activa y coordinada durante la celebración olímpica.
Inteligencia, prevención y educación para un entorno seguro
Uno de los pilares del trabajo de la DCI será la prevención del amaño de partidos, un riesgo que en los últimos años ha exigido herramientas más sofisticadas y cooperación internacional. La Unidad OM PMC utilizará nuevamente su Sistema de Inteligencia de Apuestas de Integridad, que permite identificar comportamientos sospechosos en tiempo real, en conexión directa con organismos como la ADM, el CONI y reguladores internacionales. Gracias a estos esfuerzos, ya se han compartido evaluaciones de riesgos con federaciones y comités nacionales para anticipar vulnerabilidades en cada disciplina del programa olímpico.
A este componente técnico se suma un enfoque educativo que busca reforzar la cultura de integridad entre atletas, delegaciones y oficiales. A través de la campaña “Cree en el Deporte”, un grupo de diez embajadores trabajará en terreno para sensibilizar sobre los riesgos asociados a la manipulación de resultados y promover conductas responsables. Esta dimensión humana, basada en el acompañamiento directo, complementa las herramientas tecnológicas y los mecanismos de control, fortaleciendo un compromiso integral con la transparencia y el juego limpio en Milano Cortina 2026.




