El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció una transformación en su modelo de participación de las partes interesadas, con el objetivo de fortalecer la colaboración y responder de manera más específica a las prioridades estratégicas del Movimiento Olímpico. La organización dejará atrás el enfoque basado en comisiones no institucionales para adoptar los grupos de trabajo como principal mecanismo de colaboración, una decisión que forma parte del proceso «Preparados para el Futuro», orientado a adaptar sus estructuras y métodos de trabajo a los desafíos actuales del deporte internacional.
El cambio es el resultado de más de un año de consultas y análisis, incluidas conversaciones con integrantes de las propias comisiones. Según el COI, los grupos de trabajo con mandatos claramente definidos ofrecen mayor flexibilidad para reunir especialistas, desarrollar políticas y respaldar la toma de decisiones. Durante los últimos 15 meses, la organización ya había puesto en marcha varios de estos grupos para abordar asuntos prioritarios, una experiencia que contribuyó a definir el nuevo modelo de participación.
El COI reorganiza sus comisiones para responder a las prioridades del Movimiento Olímpico
Como parte de este proceso de revisión, el COI suspendió en febrero de 2026 sus comisiones no institucionales mientras evaluaba alternativas para mantener la colaboración con expertos y representantes de distintos ámbitos del deporte. Tras completar ese análisis, decidió disolver estas estructuras y utilizar los grupos de trabajo como herramienta principal para abordar cuestiones específicas. La intención es establecer equipos con objetivos concretos y mandatos delimitados, capaces de concentrarse en áreas estratégicas sin depender de estructuras permanentes para cada temática.
Entre las comisiones no institucionales que dejarán de funcionar se encuentran las dedicadas al séquito de los atletas, la cultura y el patrimonio olímpico, la participación digital y las comunicaciones de marketing, la igualdad de género, diversidad e inclusión, los derechos humanos, la educación olímpica y el programa olímpico. También se disolverán las comisiones relacionadas con Olimpismo365, asuntos públicos y comunicación corporativa, ingresos y alianzas comerciales, sostenibilidad y legado, y tecnología e innovación técnica. Estas áreas podrán abordarse mediante grupos de trabajo diseñados en función de las necesidades y prioridades que identifique la organización.
Qué comisiones del COI continuarán trabajando con el modelo actual
La reorganización no implica la desaparición de todas las comisiones y los comités del organismo. El COI mantendrá las estructuras institucionales encargadas de funciones esenciales para su gobernanza y funcionamiento, entre ellas la Comisión de Atletas, el Comité de Auditoría, la Comisión de Ética, la Comisión de Finanzas y la Comisión de Asuntos Jurídicos. También continuarán las comisiones de coordinación de los Juegos Olímpicos y los Juegos Olímpicos de la Juventud, junto con las instancias responsables de evaluar futuras sedes olímpicas, tanto para los Juegos de verano como para los de invierno.
La continuidad también alcanza a los organismos vinculados con la salud, la medicina y la ciencia, los recursos humanos, los procesos electorales de los miembros del COI y la Solidaridad Olímpica. Asimismo, seguirán operando las juntas directivas de los Servicios de Televisión y Marketing (TMS), los Servicios Olímpicos de Radiodifusión, Olympic Channel Services y la Fundación de Refugios Olímpicos. La distinción entre las estructuras que se mantienen y aquellas que serán disueltas responde a la intención de preservar las funciones institucionales permanentes y disponer de mecanismos más adaptables para reunir expertos ante desafíos y oportunidades concretos del Movimiento Olímpico.
